El PSOE y el voto oculto
Como cada año, 2008 empieza con pronósticos sobre lo que ocurrirá durante los 365 días. Y, con las elecciones en el horizonte, no cabe ninguna duda de que en todas las quinielas aparece alguna apuesta sobre cuál será el resultado. La misma dinámica se repite en los principales diarios de nuestro país. Mañana, sin ir más lejos, Público presentará los primeros resultados de una macroencuesta realizada durante el mes de diciembre, a partir de la cual presentará una aproximación a una posible asignación de escaños. Las conclusiones de un sondeo similar eran publicadas la semana pasada en El Mundo, aunque con algún que otro error de bulto, que más adelante comentaremos. Para cuadrar el círculo, El País dibujaba nubes negras en el horizonte de Zapatero, como consecuencia de los últimos datos económicos que se han conocidos, y que no le son muy favorables. En cualquiera de los tres casos, hay algo que parece estar claro: el empate técnico se mantiene, y cualquiera de los dos principales partidos tiene aún opciones de ganar.
Volviendo al sondeo de El Mundo, me gustaría centrarme en uno de los aspectos que comenta el periodista Casimiro García-Abadillo en la versión online del artículo (que se amplia más en la versión escrita). En concreto, advierte que la reducida diferencia entre los dos partidos puede deberse a un supuesto “voto oculto” al PSOE, igual que sucedía en las encuestas de 1993, 1996 y 2004, basándose en que todos los casos los sondeos reflejaban un porcentaje de voto inferior al que posteriormente obtuvieron los socialistas, en las urnas. Resulta bastante curiosa la facilidad con que atribuye estas diferencias a un supuesto porcentaje de ‘voto oculto’, sin ningún otro tipo de justificación. Sin entrar en más detalles, pienso que se equivoca por tres motivos: en primer lugar, una buena encuesta ya ‘compensa’ los efectos del voto oculto mediante la aplicación de fórmulas correctoras, para trasladar la intención declarada de voto en expectativa de voto, basándose en otras variables (como la proximidad partidista, el recuerdo de voto o la autoubicación ideológica). En segundo lugar, no podemos etiquetar directamente este desfase entre encuestas y resultados electorales como ‘voto oculto’, especialmente cuando en nuestro país esta denominación se ha aplicado muy especialmente a la derecha. Y, en tercer lugar, ¿cómo podemos distinguir la ocultación del voto de una tardía decisión sobre votar o no votar, y sobre a cuál partido votar?
Más allá de las dudas que pueda suscitar, lo cierto es que siempre es interesante plantearse si, efectivamente, pueden estar dándose dinámicas de voto oculto al PSOE. No existe mucha literatura al respecto, aunque sí es cierto que hace un par de años apareció publicado en la Revista Española de Ciencia Política un artículo muy recomendable al respecto, firmado por Ignacio Urquizu. Sus dos principales conclusiones eran, por un lado, que sí existió durante los años 80 un importante porcentaje de voto oculto al PP, pero que éste decayó en los 90; y, por otra parte, que también ha existido cierto voto oculto al PSOE, aunque de menor envergadura, y siempre coyuntural, asociado a momentos en que el partido tomaba decisiones no consideradas “de izquierdas”. Para el período desde 1993 hasta 2004, el propio autor, apoyándose en la escasa diferencia entre voto declarado y voto real, descarta la existencia de un voto oculto a ninguno de los dos principales partidos.
Sin embargo, el hecho de utilizar las medias como indicadores nos hace perder un matiz importante como es la diferencia entre el porcentaje que predicen las encuestas pre-electorales y el posterior resultado real. Es aquí donde, efectivamente, se da el fenómeno que se comentaba en el artículo de El Mundo: mientras que las encuestas suelen acertar en los resultados electorales del PP, no ocurre lo mismo con los del PSOE. Veámoslo mejor con una gráfica, en la que se representa la evolución de la intención declarada de voto, según los barómetros del CIS, y los resultados reales para las elecciones de 1996, 2000 y 2004 (calculados los porcentajes sobre el total de electores, y no de votantes).
Fuente: CIS y datos del Ministerio de Interior
Como podemos comprobar, el voto al PSOE se disparó en al menos 5 puntos en cada una de las elecciones, con respecto a los sondeos inmediatamente previos; mientras que (a excepción de las elecciones de 2000), las encuestas acertaron con un escaso margen de error los resultados del PP. Esto sugiere, más que la existencia de un voto oculto al PSOE, una tardía movilización del voto de la izquierda y un cierto retraso de su decisión de voto en relación con los votantes del PP. En consonancia con lo que señalaban hace unos días, por ejemplo, David Santos y los moqueteros, frente a la fidelidad (y predicibilidad) de la derecha, los votantes de izquierda serían más volátiles, más abstencionistas y más influenciables por los efectos de las campañas electorales (y, por tanto, serían quienes tendrían más peso en el resultado final de las elecciones).
Será interesante comprobar, pasadas las elecciones, si esta tendencia se mantiene y Zapatero consigue, igual que en 2004, disparar en 5 o más puntos la intención directa de voto en los días previos a las elecciones.






¡Será interesante ver que pasa pero todavía faltan 3 meses! Y eso es suficiente, en algunas situaciones, para dar la vuelta a la tortilla. Sobre lo del voto oculto o no es difícil sacar algo en claro y distinguir, como dices, entre voto oculto y el voto de los indecisos. Personalmente creo, que actualmente hay poco voto oculto y mucho indeciso. En mi opinión creo que el voto de los indecisos fue una de las causas más importante de la victoria tan amplia del PSOE en las últimas elecciones.
Y mi pronóstico… ganará el PSOE pero irá “justillo” aunque dependerá de lo que pase durante los 3 próximos meses y del voto de los indecisos… Si Zapatero consigue motivarlos la victoria será por más diferencia.
PD: A ver los medios como se portan, porque que la mayoría de medios empiecen sus noticias con palabras como “CRISIS” e “INCERTIDUMBRE” no ayuda mucho al gobierno.
08 January 2008 a las 16:22jo a aquestes alçades ja no em crec ni una enquesta!
10 January 2008 a las 14:01[...] Precisamente esta última fase de toda encuesta ha sido objeto de crítica en estos últimos días: la sospechosa diferencia entre los datos de intención de voto y la estimación de voto de la encuesta pre-electoral del CIS ha generado más de una acusación de manipulación. Es cierto que son datos que sorprenden, pero si los contrastamos con la pregunta de recuerdo de voto en las elecciones de 2004 podemos comprobar como pueden ser perfectamente plausibles. Por tanto, la pregunta que nos deberíamos hacer sería: ¿por qué la encuesta muestra un recuerdo de voto tan bajo al PP? ¿está mal escogida la muestra? ¿hay voto oculto al PP? ¿pero no habíamos quedado en que el voto oculto era el del PSOE? [...]
01 April 2008 a las 16:45[...] El PSOE y el voto oculto. Las encuestas sugieren que parte de los votantes del PSOE podrían no estar declarando su voto: ¿los datos de elecciones anteriores corroboran esta hipótesis? (7 de enero de 2008) [...]
25 April 2008 a las 0:03[...] cualquier estimación que se haga en la “cocina” de cada encuesta) y el posible trasvase “oculto” de votos al PSOE, desde la abstención y otros partidos minoritarios. La importancia de estos tres aspectos es [...]
03 June 2009 a las 12:40