Ni tutelas ni tutía

La - hasta cierto punto - derrota política que ha supuesto para el PSOE el no conseguir la mayoría absoluta en la sesión de investidura, algo inédito en nuestro país desde 1981, ha tenido un protagonismo bastante relativo en los medios durante los últimos días, ensombrecida por la soterrada lucha interna que se vive en el Partido Popular. Es difícil prever qué ocurrirá de aquí al Congreso del mes de junio: ¿colmará Esperanza Aguirre sus poco ocultas ambiciones? ¿conseguirá Mariano Rajoy recuperar el liderazgo efectivo del partido? Seguramente, tardaremos años en saber con exactitud qué está ocurriendo estas semanas en los despachos de Génova 13, pero sí podemos tratar de interpretar los hechos a partir una clave que, en mi opinión, explica todo lo que ha pasado, pasa y pasará en el seno del PP.

La ‘piedra de Rosetta’ del funcionamiento del PP la encontramos en el X Congreso del Partido, en abril de 1990, en el que José María Aznar fue elegido Presidente del partido. Su elección supone la culminación de un proceso de refundación de la formación política, iniciado un año atrás, que pasa no únicamente por el cambio de nombre (de Alianza Popular y su ‘marca electoral’ Coalición Popular, a únicamente Partido Popular), sino también por el inicio de un cambio de discurso, abandonando posiciones más conservadores y optando por un programa más liberal. En este proceso de cambio, hay una idea que resulta clave: la unidad política. En la memoria había quedado bien grabado el Congreso Extraordinario de 1987, en que Hernández Mancha y Herrero de Miñón se disputaron, en un clima de gran tensión, la sucesión de Fraga al frente del partido.

Tras el fracaso de las elecciones europeas, autonómicas y municipales de 1987 y una fallida moción de censura al gobierno de González, Hernández Mancha, el elegido sucesor unos meses antes, dimite y es sustituido de nuevo por Fraga. En un momento en que el partido vive sus horas más bajas, Aznar, elegido como candidato para las elecciones de 1989, sorprende al conseguir un resultado muy por encima de lo esperado. Meses después, capitaliza este éxito convirtiéndose en Presidente del Partido, en un congreso, el X Congreso, que pasará a la historia por una imagen extremadamente simbólica: Fraga, delante de todo el auditorio, rompe en pedazos la carta de dimisión sin fecha que horas antes le había presentado José María Aznar [tal y como se recoge en el vídeo bajo estas líneas].

Formalmente, este gesto representa la total libertad que se le concedió a Aznar para dirigir el partido, escapando así de la larga sombra de Fraga. En la práctica, sin embargo, este gesto se convirtió en la base del funcionamiento actual del partido, basado en dos premisas: confianza ciega en el líder y negación permanente de las derrotas.

Por un lado, el Presidente del partido, a partir de este momento, se convirtió en el principal y único poseedor del poder efectivo y moral de la formación política, sin apenas contrapesos internos ni líderes que cuestionen sus decisiones. Esto se tradujo, en lo que respecta a la organización interna del partido, en una centralización y jerarquización extremas, muy superior a la de cualquier otro partido de ámbito nacional: todas las decisiones importantes habían de pasar necesariamente por el líder, desde la elección de las listas electorales hasta las propuestas legislativas.

En segundo lugar, la visión de Fraga rompiendo la carta de dimisión de Aznar simboliza a la perfección otra de las características del actual primer partido de la oposición: su dificultad para asumir las derrotas electorales o los escándalos políticos. Es el “aquí no dimite ni Dios“, que se traduce también en una ausencia de cualquier tipo de crítica interna, al menos de cara al público, y en consecuencia, en una gran dificultad para la renovación interna.

Estos dos elementos, que tantos éxitos electorales han reportado al Partido Popular, se han mantenido inalterables hasta el día de hoy, casi 20 años después: la decisión de Rajoy de mantenerse en el cargo pese a una segunda derrota electoral fue aceptada en un primer momento de forma casi unánime en el partido. Sin embargo, algo está cambiando: de forma más o menos visible, un sector del partido, liderado por Aguirre y con el apoyo de ciertos medios de comunicación, está luchando por erosionar la confianza ciega en el líder y las dinámicas de no renovación. Sin embargo, su estrategia no consiste en sustituir estas reglas por otras, sino en únicamente debilitar la legitimidad del líder actual para instaurar en su lugar otro.

Resulta complicado anticipar qué ocurrirá en el Congreso de junio pero, en mi opinión, y a la vista de estas dos claves interpretativas, hay una serie de conclusiones bastante obvias. La primera hace referencia a Aguirre: únicamente se presentará como candidata si está segura de contar con un mínimo de posibilidades de alzarse con la victoria. Recordando el fracaso de Herrero de Miñón en 1987, esquivará a cualquier precio una derrota que podría suponer su muerte política. En segundo lugar, Rajoy cuenta con una ventaja obvia, que seguramente explotará, y que es el hecho de dirigir toda la estructura interna del partido, sin apenas cambios desde tiempos de Aznar y, por tanto, favorable a mantener el statu quo. Por otra parte, el papel que los medios de comunicación conservadores jugarán será central: la crítica interna, silenciada dentro del partido, no dudará en convertirse en crítica externa, con el beneplácito de ciertos periódicos, televisiones y radios. En último lugar, las nuevas tecnologías permitirán seguramente la implicación de militantes de base en el proceso de renovación, no tanto de forma directa (por la ausencia de democracia interna), sino a través del ejercicio de la ‘voz externa’, en blogs, foros, redes sociales, etc.

El Congreso del PP, al que se unirán también a lo largo del verano los de otras formaciones políticas, como ERC o IU, permitirá, además, reabrir un debate sumamente interesante sobre los partidos políticos españoles, que es el referido a su organización interna. Cambios como la introducción de las nuevas tecnologías en la política, la descentralización creciente en nuestro estado autonómico, la necesidad de líderes cada vez mejor formados para lidiar con los medios, pero también más preparados para los cambios económicos, sociales y políticos del siglo XXI, suponen nuevos retos que nos permitirán dar nuevas respuestas a una pregunta ya antigua: ¿existe democracia interna en los partidos políticos?

Actualización. Al respecto de la renovación interna en el PP, hoy me han entrevistado en RadioCable, en la sección ‘Internet opina’: “Esperanza sólo se presentará para ganar, pero no descarto que Rajoy dimita

Seguir leyendo » · Escrito el: 11-April-08 · · 7 comentarios »

7 comentarios en “Ni tutelas ni tutía”

  1. elreydelabaraja escribió:

    Muy bueno el análisis, y coincido plenamente con lo que indicas: ese momento de Fraga rompiendo la carta de Aznar y las dos características del partido que son a la misma vez, y según se mire, su gran baza y su peor debilidad.

    Me parece especialmente acertado eso de que Aguirre no pretende modificar estas reglas, sino quitar al líder actual para ponerse ella… y entonces dejar que todo siga como está.

    11 April 2008 a las 15:13
  2. Testigo escribió:

    Es difícil calibrar la situación interna del Partido Popular, pero hay quien apuesta por que Aguirre se conformará hoy por hoy con influir en la designación de cargo. Que su apuesta se llama 2012 tras la caída de Rajoy [¿pero caerá / caería Rajoy?]

    14 April 2008 a las 10:23
  3. Núria escribió:

    Que fort!!!! T’han entrevistat i no m’has dit res!!!
    Ja ho he sentit dos o tres vegades, has estat genial, eh??

    Petons!

    15 April 2008 a las 23:39
  4. Edgar Rovira escribió:

    Lo importante, desde mi punto de vista, no es si existe o no democracia interna dentro de los partidos, sino si realmente es funcional para el partido, y para los que no somos el partido, estar continuamente enfrascado en la lucha por llegar arriba.

    17 April 2008 a las 10:01
  5. “El Programa d’Esperanza Aguirre” (Dilluns 21 d’abril; TVE1; 22 Hores) « La Lupa d’en Marc Vergés Ros escribió:

    [...] us recomano, per exemple, visitar el web http://www.esperanza2012.com i llegir l’article següent http://www.becarioenmoncloa.com/?p=235 )  Ens tindrà preparat un gran titular Esperanza Aguirre? Em dóna la sensació que “La [...]

    21 April 2008 a las 8:34
  6. becario en moncloa » Y quien se quiera ir, que se vaya escribió:

    [...] resolución de esta crisis es, a estas alturas, prácticamente impredecible. Tal y como comenté hace ya unas semanas, es muy difícil aventurarse a interpretar los hechos de estos días desde el [...]

    23 May 2008 a las 10:52
  7. La Ley de la Gravedad » Blog Archive » Crónica sobre la crísis del PP escribió:

    [...] Ni tutelas ni tutía (sobre el funcionamiento de liderazgo centralizado del PP y su origen histórico ) [...]

    01 June 2008 a las 16:13

¡Comenta!