Y todo esto, ¿para qué?

Cuando empecé a escribir este blog, hace ahora ya un tiempo, tres fueron, por así decirlo, las metas u objetivos que pretendía alcanzar. El primero, y más importante en mi caso, era utilizarlo como herramienta de aprendizaje, de tal forma que mi opinión sobre temas que me parecieran importantes se viera confrontada no únicamente con mi propio juicio crítico sino también con el de todos los que la leyeran o comentaran. En segundo lugar, mi intención era también participar del debate académico en ciencia política, intentando desplazar el foco de atención desde temas únicamente relevantes desde un punto de vista teórico hacia cuestiones actuales e importantes desde un punto de vista político o práctico, utilizando para ello un lenguaje lo más accesible posible. Y la tercera de mis metas era que esta producción de ideas tuviera un impacto más allá de la esfera “virtual”; que la voz de este blog se uniera a la de muchos otros que, de forma similar, intentan romper el monopolio de los medios de comunicación “tradicionales” en decisiones tales sobre qué temas son relevantes o no, cuál debe ser su tratamiento informativo o qué lenguaje y marcos discursivos debemos utilizar para referirnos a ellas. En resumen, me movía en parte esta idea utópica de que todos debemos aportar nuestro granito de arena para que, día a día, la sociedad se componga de ciudadanos cada vez más y mejor (in)formados políticamente.

Y si bien he colmado las expectativas que tenía sobre mis dos primeros propósitos, lo cierto es que no acabo de estar satisfecho en lo que respecta al tercero. En los últimos meses he leído en numerosas ocasiones elogios a muchos de nuestros representantes políticos por escribir un blog o por participar en redes sociales; he escuchado muy buenas palabras sobre todos aquellos políticos que han invitado a bloggers de diferente color ideológico a sus congresos; he comprobado con agrado como algunas propuestas que habían nacido en la “conversación” entre los diferentes blogs han trascendido al mundo “no virtual”. Reconozco que todos estos pasos son indudablemente positivos. La cuestión es: ¿realmente han servido para algo? ¿Han tenido un impacto real en los ciudadanos? En el terreno político, ¿están cambiando algo los blogs en nuestro país?

Es aquí donde me gustaría compartir un par de datos sobre la influencia que puede tener el debate político y académico en internet sobre tanto actitudes como comportamiento de los ciudadanos. Para empezar, en España, según la encuesta europea sobre nuevas tecnologías de la información y la comunicación, únicamente el 45% de los hogares tiene acceso a internet, un dato muy inferior a la media de la Europa de los 15 (59%) e incluso de los 27 (54%). Si nos ceñimos a los ciudadanos que lo utilizan de forma regular, este porcentaje cae hasta el 27%, según el Barómetro del CIS de marzo de 2008. Son cifras realmente bajas, muy indicativas de lo fuerte que es aún hoy en día la brecha digital en nuestro país y de lo inútil que pueden ser los esfuerzos por formar estos “ciudadanos analógicos”, que en su mayor parte pertenecerán a estratos sociales medios y bajos.

Estos datos se refieren a un uso de internet para cualquier propósito; ¿qué ocurre si nos ceñimos únicamente a su utilización como fuente de información política? En la última campaña electoral, por ejemplo, únicamente un 9,9% de los votantes recurrieron a la red para seguir la actualidad política. De este casi 10%, tan solo el 22,2% consultó blogs o foros de debate. Dicho de otra forma, de toda la población española, exclusivamente un 2,1% recurrió a este tipo de fuentes de información durante la campaña. Este pequeño conjunto de ciudadanos, lejos de ser representativo de la población total, tiene un perfil muy concreto: muy interesado por la política, con un alto nivel de estudios y de renta, con un nivel elevado de confianza en sus representantes… Es decir, tal y como muestran los datos, y si tomamos como indicador de “impacto” de blogs y foros de debate el nivel de participación electoral en este sector de individuos, vemos que efectivamente el abstencionismo es menor entre estos ciudadanos, pero parece que no como consecuencia de su contacto con blogs, sino más bien por sus características socioeconómicas.


Fuente: Encuesta Post-Electoral CIS, 2008.

La conclusión a la que quiero llegar es que es cierto que internet en general (y los blogs en concreto) es una herramienta que puede ayudar muchísimo en la tarea de acercar las demandas de los ciudadanos a la clase política, y a que muchas decisiones de nuestros representantes sean más fácilmente entendidas por todos nosotros; pero es aún más cierto que sin una ciudadanía que quiera (¡o pueda!) escuchar, es muy difícil que este intercambio pueda tener lugar. Hemos de ser exigentes con nuestros políticos, sin duda, pero lo debemos ser aún más con nosotros mismos, como “bloggers” y como ciudadanos. Hemos de intentar rechazar convertirnos en un mero repetidor de la propaganda que en muchas ocasiones se lanza a través de los medios de comunicación tradicionales, para buscar nuestra propia voz, basada en el rigor y la libertad de expresión. Y, sin bajar el tono intelectual de la discusión, hemos de resultar más atractivos para el lector, teniendo presente la función social que, como (in)formadores, también deberíamos tener.

Con esta pseudo-declaración de intenciones, que tenía pendiente desde hace varios meses, se abre de nuevo este blog. Re-bienvenidos.

Seguir leyendo » · Escrito el: 15-September-08 · · 2 comentarios »

2 comentarios en “Y todo esto, ¿para qué?”

  1. Geógrafo Subjetivo escribió:

    Ante todo quiero manifestar la alegría que me ha dado ver una nueva entrada en tu blog.

    Aún muchos españoles consideran que Internet es una simple herramiento de entretenimiento y que no constituye una herramiento de información y conocimiento. Pero las cosas irán cambiando y el trabajo que hacemos, tú más que yo, calará en una parte de la población que le interese la política y que hasta ahora se haya tenido que conformar con las migajas de la prensa.

    Te dejo un enlace a una entrada mía en la que también manejaba los datos del CIS:

    http://geografosubjetivo.wordpress.com/2008/07/21/la-incidencia-de-los-blogs-en-la-ultima-campana-electoral/

    15 September 2008 a las 21:05
  2. Franesco escribió:

    Esto es como la piedra que se tira al lago y va formando círculos: por muy despacio que se tire, las ondas llegan a la orilla, dado que es cierto que son pocos los lectores, pero quienes nos leen, muchas veces, son creadores de opinión. Es decir, que no se trata de influir, sino de influenciar, que pese a quienes lo dudan, son cosas distintas. Algo parecido a convencer o persuadir…

    http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/fondo2000/vol1/algunas-minucias/html/18.html

    04 October 2008 a las 9:10

¡Comenta!