Los efectos electorales de la campaña del 9M

Uno de los debates más interesantes, desde mi punto de vista, en el estudio de la ciencia política en general, y el comportamiento político en particular, es el relativo a los efectos de las campañas electorales. La gran pregunta es: ¿hasta qué punto importan las campañas? ¿Sirve de algo todo el gasto en recursos que tiene lugar durante los 15 días previos a cada cita con las urnas? ¿Se decide realmente el resultado de las elecciones en el último momento?

Por así decirlo, hay tres grandes teorías al respecto. Por un lado, se ha argumentado que las campañas tienen un efecto directo en el resultado de los comicios: aquel partido que mejor sabe convencer a los votantes, el que tiene un líder más carismático o unas propuestas más aceptables, es el que gana las elecciones. En el extremo opuesto, se razona que el voto no depende del contexto de cada elección, sino que es relativamente estable, dado que depende de la posición de cada individuo en la estructura social (clase alta o clase baja, centro o periferia…) o de su identificación ideológica/partidista, y por tanto sólo varía en el largo plazo.

La postura más consensuada es una a medio camino entre estos dos extremos: las campañas tienen un efecto moderado sobre la decisión de los votantes; un efecto que depende mucho del tipo de elección, de la coyuntura política y económica, de las estrategias partidistas, etc. La cuestión suele ser más compleja de lo que parece: aunque cuando pensamos en “efectos” de las campañas electorales solemos tender a caracterizarlos sólo como movimientos de votantes de un partido a otro, lo cierto es que son tres los tipos de consecuencias que pueden generarse durante estos períodos. Vamos a verlos con un ejemplo concreto, las últimas elecciones generales españolas, estudiando someramente los resultados de las encuestas pre y post-electoral del CIS.

Como comentaba, en contra de lo que suele exponerse en los medios, las transferencias de votantes entre partidos durante la campaña suelen ser mínimas: en el caso concreto de 2008, únicamente un 2,8% de los votantes de los que declararon su intención de votar al PSOE antes de las elecciones acabaron votando al PP; mientras que de los que pensaban votar al PP tan solo un 7% finalmente lo hicieron por el PSOE. Si nos centramos en partidos más pequeños y más próximos ideológicamente, esta cifra lógicamente aumenta: un significativo 27,9% de los potenciales votantes de IU finalmente votaron socialista. Pese a todo, esta transferencia sólo incrementó 3 puntos el porcentaje de voto del PSOE, confirmando la relativamente poca relevancia de estos cambios en la orientación del voto.

Tabla 1: Intención de voto en 2008 (filas) y recuerdo de voto en 2008 (columnas), en % de filas

El segundo tipo de efectos, que no es más que la otra cara de la moneda del anterior, es el refuerzo de las intenciones de voto que se muestran en las encuestas preelectorales. No es lo mismo, y en el PP desde 1993 lo tienen bastante claro, ir ganando en las encuestas previas a los comicios a conseguir que, llegado el día de acudir a las urnas, tus votantes potenciales efectivamente elijan tu papeleta. En estas últimas elecciones, sin embargo, los dos principales partidos a nivel estatal tuvieron éxito a la hora de “retener” a sus bases electorales: en ambos casos, más de un 80% de ellos (algo más en el PSOE que en el PP) confirmaron su intención con el comportamiento electoral. Este porcentaje se reduce si prestamos atención a partidos más pequeños o de ámbito subestatal, aunque en cualquier caso siguen siendo bastante elevados.

Sin embargo, el principal efecto de las campañas, o al menos el que mayor relevancia en términos cuantitativos adquiere en los datos referidos al 9M, es el efecto de (des)activación. Aún considerando que parte de los encuestados que en la primera fase del panel manifestaron su predisposición a abstenerse probablemente hubieran ido a votar igualmente, las cifras hablan por sí solas: únicamente un 35% de ellos hicieron efectiva esta abstención. Entre los que decidieron ir a votar, el PSOE fue claramente el gran vencedor: un 33% de estos abstencionistas “potenciales” se decantaron por los socialistas, frente a un 20% por los populares. Estas cifras suponen, sobre el total del voto “real” a los partidos, de media casi un cuarto de su apoyo electoral (un porcentaje, por tanto, más que significativo). Paralelamente a esta “activación” de los abstencionistas, las campañas también pueden “desactivar” a votantes decididos que, bien por algún fallo en la estrategia de su partido, o bien por un acierto en la estrategia del partido opuesto (no hay más que recordar las palabras de Gabriel Elorriaga durante la pasada campaña), finalmente deciden quedarse en casa el día de las elecciones. Pese a todo, en esta campaña, la mayoría de partidos fueron exitosos en la movilización de sus bases: únicamente entre un 5 y un 8% de ellos se abstuvieron finalmente.

Tabla 2: Intención de voto en 2008 (filas) y recuerdo de voto en 2008 (columnas), en % de columnas

En resumen, ¿qué panorama dibujan estas cifras sobre la campaña del 9M? ¿Qué partido se acercó más al cumplimiento de sus objetivos durante estos quince días? Los datos arrojan tres conclusiones claras: la primera, que los dos principales partidos tuvieron éxito a la hora de movilizar y asegurar el apoyo de sus bases electorales; la segunda, que el PSOE consiguió captar el voto de más de un cuarto de los encuestados que tenían intención de votar a IU; y, la tercera, que la victoria del PSOE y el avance en votos y escaños del PP no fueron fruto de una campaña implementada con mayor o menor tino, sino que las transferencias de voto que entre ellos se produjeron fueron resultado de sus aciertos y errores a lo largo de toda la legislatura. En definitiva, que las campañas importan, y permiten arañar unos cuantos puntos, pero lo que realmente asegura que un partido gane o pierda unas elecciones es su estrategia a largo plazo, durante el año o dos anterior a cada cita con las urnas.

Seguir leyendo » · Escrito el: 17-December-2008 · · 1 comentario »

Primera lectura

El pasado viernes el Centro de Investigaciones Sociológicas publicó en su página web (¡por fin!) el avance de resultados del estudio post-electoral sobre los comicios de este 2008. Y aunque aún tendremos que esperar algo más para poder disponer de los microdatos, con los que podremos elaborar análisis ya un poco más refinados a nivel individual, lo cierto es que los cruces por variables sociodemográficas y políticas que ofrece el CIS ya son por sí mismos extremadamente interesantes. Si a esto añadimos que la encuesta es tipo panel (lo cual nos permite tomar como variable de control el voto en 2004 y, más adelante, seguramente también la intención de voto) y que el cuestionario está perfectamente elaborado (en mi opinión, es el mejor de todos los estudios postelectorales realizados hasta la fecha - mi enhorabuena para los responsables, pues), el cóctel resultante debería hacerle la boca agua a cualquier politólogo.

Un primer vistazo a una de las cuestiones centrales, las transferencias de votantes entre partidos de 2004 a 2008, permite confirmar algunas de las intuiciones a que hacíamos en anteriores entradas: el PSOE crece a costa de IU y los partidos nacionalistas; y entre PSOE y PP se produce un intercambio de votantes favorable en términos netos a éste último.

Otro aspecto interesante al que debemos prestar la atención es la distribución de los votantes de cada partido en la escala ideológica, que, como ya comentamos, es el eje principal en que se articula el juego político en nuestro país (junto con el eje centro-periferia, en algunas comunidades autónomas). En los siguientes gráficos (2008, en grande; y de 1993 a 2004, más pequeños, click para ampliar) se refleja la distribución de los encuestados en dicho eje. El valor ‘0′ hace referencia a los que no se ubicaron en la escala. Los porcentajes están calculados no sobre el total de cada posición sino sobre el total de votantes. Aunque esto resta claridad al gráfico, he optado por mostrarlo así porque de esta forma podemos observar también la evolución en la distribución de los votantes a lo largo de las elecciones.

__________1993_______________1996_______________2000_______________2004__________


Fuente: Estudios Post-Electorales del CIS
Izq* = suma de los % de voto de IU, ERC y BNG.
Dcha* = suma de los % de voto de PNV y CiU.

Aunque el hecho de que en el avance de resultados se agrupen los valores de 2 en 2 dificulta la comparación entre las diferentes elecciones, parece confirmarse la tendencia creciente a la “unimodalidad” en la distribución a lo largo del eje (es decir, los ciudadanos cada vez más tienden a agruparse de acuerdo a una curva normal y no una curva con - casi - dos modas, como ocurría hasta 1996), aunque en estas últimas elecciones el ‘votante medio’ se ha desplazado levemente hacia la izquierda respecto 2004 (4,56 frente a 4,65), recuperando un nivel que no se alcanzaba desde 1989 (también 4,56; el resto de los valores: 1993 = 4,67; 1996 = 4,71; 2000 = 4,90).

En lo que respecta a la decisión por votar o abstenerse, los datos de 2008 muestran como la mayor bolsa de abstencionistas se encuentra entre los votantes “de centro” y los no ubicados y no entre los votantes de izquierda (desmintiendo la hipótesis de la “izquierda abstencionista”).

Por último, los gráficos confirman que el centro-derecha y la derecha son terreno casi exclusivo del PP. Las victorias del PSOE se fundamentan, por tanto, no en conseguir conquistar el centro, sino en convencer al electorado de izquierda, mucho más numeroso que el de derecha (es la famosa “mayoría natural de izquierdas“). Desde esta perspectiva, las victorias del PP se sustentaron, más que en avanzar hacia la izquierda, en “arrastrar” a votantes de centro-izquierda hacia el centro-derecha y en desmovilizar a los votantes de izquierda (algo que se comprueba muy fácilmente comparando los gráficos de 2000 y 2004). Sería interesante complementar estos gráficos con algunos datos sobre la ubicación ideológica de los partidos según los votantes. Echo de menos en el cuestionario de la encuesta alguna pregunta de este tipo, aunque supongo que se habrá excluido por algún motivo.

Un par de observaciones más sobre los resultados de la encuesta. La primera relativa a los debates electorales entre Rajoy y Zapatero. Como cabía esperar, parece que no tuvieron un efecto relevante sobre el resultado: tan sólo un 1,5% de los encuestados afirma que cambiaron su voto después de verlos. Es probable, eso sí, que contribuyeran a favorecer la participación: a un 7,3% de los ciudadanos, los debates les animaron a votar; y a un 18,6% les reforzaron su decisión de votar al partido que pensaban. De todas formas, habrá que contrastar estas primeras impresiones mediante análisis más refinados, aprovechando además que la encuesta es tipo panel y que incluye preguntas sobre los medios de comunicación que utilizó cada encuestado para informarse sobre la campaña (lo cual da pie a preguntas tan interesantes como: controlando por identificación partidista, ¿afecta el medio utilizado por cada votante para informarse a su interpretación de los cara a cara y, por tanto, también a su voto?).

La segunda de las observaciones es la relativa a uno de los principales enigmas de las elecciones. En la noche electoral, cuando UPD superó todas las expectativas, todos nos preguntamos: ¿de dónde vienen estos votantes? ¿Quiénes son? Aunque el número de votantes de UPD recogidos en la muestra es limitado (sólo 85), y las diferencias en los porcentajes puede que no sean significativas, sirve para ofrecernos una primera respuesta.

Los que optaron por apoyar la candidatura de Rosa Díez parecen tener un perfil escorado hacia la izquierda en temas de contenido ideológico (inmigración, gasto social, adopción por parejas homosexuales, religiosidad…), ubicándose de media en el 4,88 (aunque habría que atender también a la desviación típica de este valor, no recogida en el avance de resultados). En temas territoriales y de política antiterrorista, por el contrario, tienen una postura mucho más cercana a los ‘populares’ que a los socialistas, de acuerdo también a su posición en la escala de “españolismo”. Respecto a su procedencia, en su mayoría provienen del PSOE (36,2%), el PP (27,8%) o la abstención (22,9%).

Por último, y confirmando su carácter de “partido de intelectuales”, sus votantes son los que tienen un perfil de estudios más elevado: un 43,5% de ellos tiene estudios superiores, frente a un 7,35% del PSOE, un 11,4% del PP o un 13,2% de IU. Como cabe esperar de este nivel de estudios más alto, más del 50% de los encuestados que afirman haber votado UPD ostenta un estatus socioeconómico calificado por el CIS como “clase alta o media-alta”, muy por encima del resto de partidos (por ejemplo, 14,7% del PSOE, 19,6% del PP o 29% de IU).

Seguir leyendo » · Escrito el: 30-June-2008 · · 6 comentarios »

Izquierda Hundida

A datos anecdóticos de las elecciones en España, como el famoso ‘no hay Presidente español que haya durado más de un año en el cargo sin una Z en el nombre’ o ‘la oposición nunca gana unas elecciones, es el gobierno quien las pierde’, deberíamos añadir a partir de ahora el de ‘cuantas más referencias a la unidad en el nombre de un partido, más desunido estará éste, y peores resultados electorales obtendrá‘. Y es que el electorado español ha castigado con especial dureza la división interna de los partidos: en 1982, uno de los principales motivos del descalabro de UCD fue su desintegración interna, y en las pasadas elecciones, está claro que, más allá de la sospecha del voto útil, los votantes no han dado su visto bueno a las luchas a muerte en el seno de Izquierda Unida. UPyD también contiene una referencia a la unión en su nombre, algo bastante llamativo teniendo en cuenta que nació como una escisión del PSOE. Veremos dentro de cuatro años cómo anda su situación interna y si el electorado lo castiga también.

Pero me interesa especialmente el caso de Izquierda Unida: fuimos muchos los que nos sorprendimos el día 9 por la noche cuando conocimos los resultados de la coalición. Eran los peores resultados de su historia, una derrota sin paliativos. Y fue esa misma noche que Llamazares presentó su dimisión, no sin antes culpar de sus malos resultados al fantasma del ‘voto útil’, al ‘tsunami bipartidista’ y a la ley electoral, que claramente les es adversa. Y, de autocrítica, bien poco.

Sin negar la posible influencia de estos tres factores, hay varias preguntas que me vienen a la mente: ¿por qué recurren ahora la ley electoral, 30 años después de que se aprobara? ¿Es que antes no les desfavorecía de igual forma? Es más, si la culpa de su fracaso se atribuye principalmente a las distorsiones mayoritarias del sistema electoral, ¿cómo es posible que 1996 obtuvieran 21 escaños con exactamente el mismo sistema? Izquierda Unida se ha quejado amargamente de que los debates únicamente entre dos partidos han fomentado la bipolarización y también les han perjudicado. Pero, ¿no hubo también debates en 1993? ¿Y no mejoró la coalición sus resultados en aquellas elecciones? Recordemos que en aquel año, más que nunca, el PSOE hizo una llamada al voto de izquierdas para evitar el ascenso de la derecha al poder. ¿No inducía esto a una tendencia bipolarizante de igual o mayor magnitud?

En el penúltimo artículo de este blog, en el que comenté el efecto de la participación sobre los dos principales partidos, propuse una manera de ampliar el análisis, comparando el incremento de estos partidos en función del incremento de la participación, por provincias. Retomo ahora este razonamiento para, además, introducir una primera aproximación al posible efecto del voto útil. Así, en la siguiente matriz, se recogen las correlaciones entre el incremento en el porcentaje de voto a estos tres partidos y el incremento de la participación. Por tanto, de haber existido realmente voto útil, lo que cabría esperar sería una correlación negativa entre mayor voto al PSOE y mayor voto a IU: las provincias donde más ha bajado IU deberían ser las mismas donde más ha subido el PSOE.

correlaciones.JPG

Gráficos 1 y 2: Incremento del % de voto al PSOE (Y) en función de la participación (X); e Incremento del % de voto al PSOE (Y) en función del incremento del % de voto a IU.
psoepart.JPGpsoeiu.JPG

Nuevamente insisto en que estos resultados deben tomarse con muchísima cautela: no tiene en cuenta otros partidos de ámbito no estatal y, además, una correlación elevada entre dos partidos no implica necesariamente una transferencia de votos (por el tema de la falacia ecológica). Sin embargo, puede servirnos como un instrumento de análisis útil, hasta que tengamos disponibles encuestas más detalladas.

Así pues, ¿qué nos dicen estos resultados? Para empezar, podemos matizar la afirmación que hicimos en su momento sobre el efecto de la participación: ésta parece que no ha beneficiado al PP, sino que ha perjudicado al PSOE (aunque sí es cierto que, de rebote, también ha favorecido a los populares). Además, respecto al voto útil, los datos muestran un interesante resultado: en aquellas provincias donde más ha bajado IU, también ha bajado el PSOE (y viceversa). Por tanto, da la sensación de que no ha existido un voto útil realmente importante, sino más bien un retroceso general de la izquierda en ciertas provincias y un avance en otras. Y, por último, podemos confirmar algo bastante obvio: en aquellas provincias donde han subido IU y PSOE, ha bajado el PP.

Es difícil medir el efecto del voto útil a partir de los resultados electorales. Sin embargo, a la vista de estos datos, parece claro que no toda la culpa del descalabro de IU se puede atribuir al hecho de votar por la segunda preferencia para evitar el ascenso de la derecha. La coalición de izquierdas, en mi opinión, debería hacer mucha autocrítica: si existe un ‘tsunami bipartidista’ también es porque ellos han dejado que ocurriera. No se puede hacer política como hacen ellos sin esperar que su electorado no lo castigue: una pésima campaña, con un ‘Gaspi’ que daba verdadera pena, una muy mala gestión en aquellas comunidades y ayuntamientos donde gobiernan (Catalunya, Asturias, Barcelona, Cáceres… cito estos porque son los casos que tengo más recientes, pero seguro que hay más), y detalles realmente lamentables como su gobierno de coalición con ANV en Mondragón, donde fue asesinado Isaías Carrasco.

En conclusión, ¿a qué puede deberse el descalabro de IU? Sí, el voto útil puede ser una de las causas: una posible hipótesis sería la transferencia de votantes de IU al PSOE, y del PSOE al PP (con lo cual, de forma agregada, los resultados serían los mismos a los que acabo de presentar, algo muy similar a lo que ocurre en el caso de ERC). Pero no puede ser entendida como la única causa: si estos votantes han ‘pasado’ al PSOE o a la abstención, no es únicamente por frenar el ascenso de la derecha, sino también porque la opción de IU no les ha satisfecho. Mala gestión de gobierno, promesas inalcanzables, mala campaña, desunión interna… A la hora de explicar sus resultados, yo me inclinaría más por estos motivos que no únicamente por el ya famoso ‘tsunami bipartidista’.

Seguir leyendo » · Escrito el: 17-March-2008 · · 4 comentarios »

La participación ha beneficiado al PP

Una de las ideas clave sobre las que se sustenta el estudio del comportamiento electoral de los españoles es el hecho de que los ciudadanos que se autodefinen ideológicamente como de izquierdas, y, por tanto, votan a partidos de izquierda, son ciudadanos más abstencionistas, más ‘infieles’ y más volátiles. Esto nos ha llevado a muchos analistas a afirmar de forma categórica que una mayor participación favorece a la izquierda: si los votantes de derecha siempre votan, el hecho de que la abstención sea menor implica que los votantes de izquierda han ido efectivamente a votar.

Sin embargo, la hipótesis que me gustaría plantear en este artículo es algo diferente: tanto los votantes de derecha como de izquierda tienden igualmente al abstencionismo en determinadas situaciones. Es falsa, por tanto, esta idea antropológica de la derecha de ‘misa y voto’ y una izquierda ‘exquisita’. En mi opinión, el hecho de que un bloque ideológico tienda a abstenerse en mayor medida se debe más a las estrategias de los partidos que ocupan dicho espacio (más bien, la falta de estrategia: desunión interna, líderes poco carismáticos, campañas mal diseñadas…), que a un determinado perfil del votante.

Como ya he comentado en otras ocasiones, los datos de las pocas elecciones que se han celebrado hasta ahora en España nos impiden afirmar de forma categórica que la izquierda se abstenga más (especialmente si obviamos las elecciones de 2000, por sus circunstancias especiales para los partidos de este bloque). Es más, como ya se intuía en las diferentes encuestas conocidas antes de las elecciones, todo indicaba a que en estos comicios tampoco se apreciaría una tendencia clara en este sentido. Y, mientras esperamos a que el CIS elabore nuestra apreciada encuesta post-electoral, podemos tratar de realizar un primer análisis a partir de los resultados por circunscripciones.

En los dos siguientes gráficos de dispersión, se recoge el porcentaje de voto a PP y PSOE sobre el total de votantes, en función de la participación en cada provincia. De ser cierto el mito de la izquierda abstencionista/movilizada, a priori cabría esperar un mayor porcentaje de voto al PSOE en aquellas provincias con menor abstención, y viceversa: partiendo de un número de votos más o menos estable para los populares, que no cambia a lo largo de las elecciones, un mayor porcentaje de participación en una provincia debería estar causado por una mayor participación de los votantes socialistas. Es decir, según lo que argumenta César Molinas, debería existir una relación estadísticamente significativa entre la participación y el voto al PSOE.

Gráficos 1 y 2: porcentaje de voto a PSOE (rojo) y PP (azul), en función de la participación electoral en cada provincia
votopppsoepartic.JPG

¿Qué conclusiones podemos extraer de estos datos? Para empezar, la hipótesis que planteaba César Molinas se refuta a la luz de estos datos: el porcentaje de participación ni beneficia ni perjudica al PSOE (la relación no es significativa). Y la sorpresa es que, contrariamente a lo que se esperaría, existe una fuerte relación positiva entre participación y voto al PP: parece que un menor abstencionismo mejora las expectativas electorales de los populares.

Una crítica que se puede hacer a estos gráficos es bastante obvia: el voto al PSOE no incluye todo el voto de izquierda, ni el voto al PP todo el de derecha. De nuevo, hasta que no tengamos los datos de la post-electoral del CIS no podremos cruzar la participación con la ideología, pero una aproximación bastante certera de estos resultados podría resultar de sumar a estos dos partidos los votos del resto de partidos con representación parlamentaria. Los gráficos resultantes serían los siguientes:

Gráficos 3 y 4: porcentaje de voto a partidos de izquierda (rojo) y derecha (azul), en función de la participación electoral en cada provincia
votoizqddchapar.JPG

Como vemos, los resultados son prácticamente los mismos: la relación entre participación y voto a partidos de izquierda, pese a ser levemente negativa, sigue sin ser significativa; por el contrario, la relación entre participación y voto a partidos de derecha sí es positiva y significativa.

De nuevo insisto en que se trata de una primera aproximación a los resultados, ya que sería conveniente hacer una comparación con los datos de las últimas elecciones, y ver si el incremento del PP se ha producido en aquellas circunscripciones donde se ha registrado mayor participación (aunque intuyo que efectivamente así ha sido). Por tanto, es cierto que estas afirmaciones pueden ser objeto de críticas desde diferentes perspectivas, pero los datos son los que son: en las últimas elecciones, la mayor participación favoreció a la derecha.

PD: para quien quiera ‘jugar’ un poco más con los datos, los dejo aquí a vuestra disposición: resultados.zip

Seguir leyendo » · Escrito el: 14-March-2008 · · 3 comentarios »

No nos has fallado

zapatero-ferraz.jpgLa calle Ferraz cayó rendida a los pies de Zapatero desde el mismo instante en que salió a anunciar su victoria ante todos los afiliados y simpatizantes que habían acudido a celebrarla. En el ambiente había muchas ganas de festejar esa ‘victoria más amplia’ que el Presidente había pedido con vehemencia durante toda la campaña.

Y no era para menos: después de cuatro años de la más ardiente crispación, de tener que tragar con insultos y descalificaciones constantes, los 169 escaños eran una justa recompensa a todo el trabajo realizado. Y, tal y como Isaías Carrasco hubiera querido, Zapatero destacó que esta victoria no era únicamente una victoria de los socialistas, sino que era una victoria de la democracia en su conjunto.

Los votos habían ganado a las balas. La sonrisa había ganado al insulto. El talante había ganado a la crispación. La alegría había ganado al boicot.

Pero, antes de este momento, la apoteosis se había hecho desear: pese a los primeros sondeos conocidos, muy favorables al PSOE, en Ferraz 70 se respiraba una sensación de cautela, de espera a los resultados finales. En la memoria quedaban noches como la de las autonómicas madrileñas de 2003, en que la euforia inicial se había convertido en decepción.

Tanto dentro como fuera, el trasiego era constante: periodistas, políticos y simpatizantes iban de un lado para otro, comentando los datos según los iban conociendo a través de las pantallas que se habían preparado, o a través de teléfonos móviles y portátiles. La actividad era frenética: nadie quería cantar victoria antes de tiempo, sobre todo después de los rumores que, poco antes de las ocho, se habían ido lanzando, y que preparaban a los asistentes para una posible victoria de los populares.

Pero no se cumplieron estos pronósticos y, alrededor de las 11 de la noche, el Presidente electo bajó del tercer piso del edificio, desde donde había ido siguiendo los resultados, para celebrar con todos esta nueva victoria socialista.

Jaleado por la multitud, que le anunciaba que ‘la niña de Rajoy nos ha votado hoy’, Zapatero necesitó la ayuda de Blanco para conseguir un poco de silencio antes empezar. La ocasión lo requería: lo acontecido el viernes aún pesaba en la memoria, y la alegría debía ser contenida.

El recuerdo de Isaías se mantuvo muy presente durante todo su discurso, en el que no faltaron agradecimientos a todos los que habían apoyado su candidatura, y en el que prometió cuatro años sin crispación, y con un nuevo proyecto de futuro para mejorar el país.

Un proyecto renovado, pero que continuaría por el camino iniciado en 2004. Un proyecto para que el que habían dado su confianza once millones de españoles, al grito de ‘no nos falles’. Un proyecto que ha cumplido, que merece volver a tener la confianza de estos once millones de españoles. Porque, tal y como le respondía la multitud después de la victoria socialista, Zapatero ‘no nos ha fallado’.

Seguir leyendo » · Escrito el: 10-March-2008 · · 1 comentario »

Noche electoral, minuto a minuto en Twitter

14.13 | Tranquilidad en las primeras horas de la jornada electoral en Madrid. Bastante afluencia a los colegios electorales. En una hora, datos.
14.28 | Primeros datos: a las 14H, en torno al 40%. Por debajo de la media, Catalunya y País Vasco. Por encima, Valencia y Murcia.
14.29 | La participación final seguramente rondará el 75%.
18.07 | Los primeros datos del segundo avance de participación marcan un descenso de 3 puntos respecto 2004. Aún es pronto para sacar conclusiones. …
18.13 | @marphille Tienes razón. Y según avanza el recuento de los datos, parece que la diferencia disminuye…
18.22 | @xtomas yo también me mojo: PSOE 173, PP 150, CiU 9, PNV 7, ERC 4, IU 4… Crucemos los dedos…
19.17 | Estoy en la puerta en Ferraz. Mucha expectación (y nervios) y alguna que otra cara conocida…
19.25 | No sé quien ganará, pero en Ferraz están montando el escenario…
19.26 | Llega Tomás Gómez con cara no muy feliz…
19.42 | Estoy ya dentro de Ferraz. Calma tensa, y cava preparado ‘por si acaso’
19.47 | Me hablan de una encuesta de las 14h en catalunya: psc 28 erc 3 ciu 10. Algo no me cuadra…
20.01 | Coincido en que los unicos sondeos que valen saldrán a partir de las 9.
20.02 | Alegria en Ferraz. La mayoria de sondeos situan al psoe al borde de la mayoria absoluta
20.03 | WTF?! Rosa Diez entra en el congreso?
20.12 | Antena 3 se desmarca y deja al psoe por debajo de 170.
20.13 | Pero mejor tomarse estos datos con cautela…
20.36 |@albertpelias ojala tengas razón y nos demos el gustazo de ver hoy el adiós de rajoy… aunque 150 no es una derrota
20.37 | En TVE, sondeos por CCAA
20.39 | Veo muchos escaños bailando… Increible lo del PSC en Catalunya
21.05 | En unos minutos, los primeros resultados…
21.12 | No me dan muy buena espina los primeros resultados: el PP suele remontar segun avanza el escrutinio
21.22 | Si se confirma que PP se queda por debajo de 140, rajoy dimite hoy seguro
21.38 | Mal sabor de boca en Ferraz al escuchar los últimos datos: psoe 169. Pero aun queda mucha noche.
21.46 | La niña de Rajoy nos ha votado hoy’. Vuelve la alegría con 171 diputados.
22.07 | El psoe baja de 170, y cada vez es más dificil volver a subir…
22.13 | La distancia PP-PSOE es exactamente la misma que en 2004, al 70% escrutado
22.14 | No quiero ni imaginar qué hubiera pasado si no hubiera habido tanto ‘voto útil’
22.33 | Parece que aquí ya está todo vendido. Me voy a la calle a ver qué ambiente hay.
22.57 | Habla ZP. Euforia en Ferraz
0.00 | Hasta aquí el seguimiento de la noche electoral. Y ahora, a celebrarlo. En unas horas, crónica en mi blog. Buenas noches… y buena suerte!

Más en Twitter y en Netvibes

Seguir leyendo » · Escrito el: 09-March-2008 · · 3 comentarios »

Claves para seguir el 9M

1. Los datos de participación.

A las 14.30 tendremos los primeros datos sobre asistencia a las urnas, en una jornada marcada aún por el atentado del pasado viernes. Lo más importante, independientemente de a quién puede o no beneficiar una mayor participación, es el hecho de que una asistencia masiva a los colegios electorales supondrá una nueva victoria de la democracia sobre el terror y la manipulación.

participacion-anterior.JPG
Fuente: Ministerio del Interior

2. Los resultados: número total de votos, porcentaje y atribución de escaños.

Zapatero fue el presidente con mayor número de votos de la historia de la democracia, y hoy aspirar a volver a superar el umbral de los 11 millones. También es importante ver si se mantiene el suelo electoral del PP en torno a los 9 millones y medio. En lo que respecta a los escaños, recordemos que la mayoría absoluta se encuentra en los 176, y que los socialistas necesitan de 6 a 8 puntos de diferencia para conseguir este resultado.

resultados-anteriores.JPG
Fuente: Ministerio del Interior

3. Circunscripciones clave.

Muy atentos a las grandes ciudades (Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla), donde es más fácil que ‘baile’ algún escaño. También Teruel, por su valor simbólico: el partido que gana en la provincia aragonesa siempre gana las elecciones en toda España.

Más…

Durante todo el día de hoy, actualizaciones constantes en Twitter.
Resultados y análisis, minuto a minuto, en el Universo Netvibes de Becario en Moncloa.

Seguir leyendo » · Escrito el: 09-March-2008 · · Sin comentarios »