Primeros pasos

El segundo gobierno de Zapatero empezó a rodar a finales de la semana pasada y hoy, observadas las reacciones de los diferentes sectores sociales al nombramiento de los diferentes ministros y ministras, y conocidas algunas de las primeras medidas que se aprobarán, es momento de hacer una breve valoración de estas decisiones, pues de ellas podemos deducir algunos de los puntos centrales de la estrategia que seguirá el PSOE durante esta legislatura.

La primera observación que podemos hacer es que éste gobierno será un gobierno de gestión más que de iniciativa política. Tras una legislatura, la anterior, con bastante movimiento en el terreno legislativo (al menos de cara a la opinión pública), el principal reto del nuevo ejecutivo es desplegar eficazmente algunas de estas leyes (dependencia, igualdad, lucha contra la violencia de género…) y capear el temporal en lo económico, mediante reformas estructurales y medidas coyunturales, que sin duda serán impopulares. En el terreno de la lucha partidista, las propuestas políticas que se han ido conociendo en las últimas horas nos indican que esto se traducirá en una carrera desbocada hacia el centro político.

Y precisamente ésta parece ser la estrategia del PSOE de cara a las elecciones de 2012 (y todas las que quedan hasta entonces): la reconquista del centro político. A falta de encuestas post-electorales, una posible interpretación de los resultados del 9M nos indicaría que lo que ha alejado a Zapatero de la mayoría absoluta ha sido una pérdida por el centro, de alrededor de 2-3 puntos sobre el total de votantes, que habrían optado por votar al PP. Tres hipótesis que podrían explicar este supuesto trasvase de votos serían, en primer lugar, el voto económico de castigo al PSOE y premio al PP (por una campaña centrada en ‘lo que de verdad importa’); en segundo lugar, la respuesta a la utilización del conflicto territorial como arma política por parte del PP (en una legislatura de aprobación de nuevos estatutos); y, en tercer lugar, el voto religioso (no olvidemos que la Conferencia Episcopal pidió abiertamente el voto para la formación popular).

Sin embargo, en mi opinión, esta estrategia es errónea. Si bien puede ser cierto que el voto del centro ha alejado a Zapatero de la mayoría absoluta, más verdad es aún que ha sido el voto de la izquierda (unos tres puntos, procedentes de partidos minoritarios) el que le ha reportado la victoria. De nuevo, y con afán únicamente especulativo, podemos pensar tres razones para este trasvase de votos: la articulación del voto anti-PP en torno a los socialistas (sobre todo en Catalunya, donde en las anteriores elecciones el rechazo a Aznar favoreció a ERC), el voto de castigo a partidos minoritarios por su desunión interna o por otros temas (los casos de IU, ERC, CC, CHA, PNV) o el voto de ‘premio’ a Zapatero por haber escorado hacia la izquierda su acción de gobierno durante gran parte de la legislatura.

Desde mi punto de vista, este último elemento ha sido el más importante a la hora de entender su victoria. Y, sin embargo, los primeros días de este segundo gobierno parecen mostrar que su estrategia durante esta legislatura será la opuesta. Teniendo en cuenta que este apoyo de la izquierda es bastante coyuntural, y que los guiños de Zapatero al centro durante la campaña electoral no tuvieron demasiado éxito, me inclino a pensar que estos primeros pasos van en la dirección equivocada. Veremos y comentaremos cómo evoluciona este tema.

Pero no todo es negativo: hay un par de noticias que creo que debemos valorar como muy positivas, al menos desde el punto de vista de los intereses de los socialistas. En primer lugar, el nombramiento de Carme Chacón (catalana, jove, mujer y embarazada) como ministra de Defensa es un verdadero acierto desde el punto de vista político (y también social, por supuesto), por tres motivos. El primero es obvio: la imagen de Chacón pasando revista a las tropas tras su nombramiento es una instantánea que se vende sola y que ya de por sí merece ser portada (como efectivamente, así ha sido, y no únicamente en España). Y ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras. En segundo lugar, la decisión desde el punto de vista electoral también es acertada: pese a las críticas de la derecha más machista, la igualdad de género es un discurso que ha calado hondo en la sociedad, y contra el que nadie actualmente está en contra (al menos, no lo reconoce públicamente). Es, en consecuencia, una imagen que no hace perder votos, tan solo ayudará retenerlos o ganarlos, especialmente entre las mujeres (que según la encuesta pre-electoral del CIS, daban un apoyo al PSOE tres puntos superior al de los hombres). Por último, en tercer lugar, la elección de Chacón para dirigir Defensa es una decisión que refuerza su papel en el gobierno y que sin duda aumentará su valoración y apoyo popular, lo cual relanzará su carrera como presidenciable en Catalunya o, quién sabe, quizás como delfín de Zapatero.

Acabo con una segunda noticia que valoro también muy positivamente: el nombramiento de Nieves Goicoechea, hasta el momento corresponsal de la Cadena SER en la Moncloa, como responsable de comunicación del gabinete presidencial. La comunicación externa fue uno de los puntos débiles del gobierno de Zapatero durante la pasada legislatura (ya lo comentamos aquí hace un tiempo), tal y como incluso González se atrevió a recordarle durante el multitudinario mítin en el Palau Sant Jordi durante la pasada campaña electoral. Y el líder socialista parece dispuesto a que esto no vuelva a repetirse durante los próximos cuatro años. Para ello, la clave estará en uno de los 8 puntos que Geógrafo Subjetivo propone para conseguir una comunicación de calidad: el control de la agenda. Si el PSOE consigue arrebatarle al PP la capacidad de ir marcando el ritmo y el contenido de la información durante estos años, estará un paso más cerca de no abandonar la Moncloa.

Seguir leyendo » · Escrito el: 16-April-2008 · · 1 comentario »

Cierre de campaña (I): Barcelona

Sprint final de la campaña: ayer Zapatero se hizo acompañar, en el Palau Sant Jordi, de la plana mayor del socialismo catalán, y de un viejo amigo, Felipe González, para impulsar la candidatura socialista, a falta de únicamente tres días para las elecciones. Fue un míting histórico, apoteósico: hacía décadas que no se conseguía tanta asistencia a un acto político en Catalunya. Muchos de los presentes incluso hacían alusión al míting de 1993, en este mismo escenario, que consiguió llenar también el olímpico Sant Jordi hasta la bandera.

Míting Palau Sant JordiDesde el inicio, era difícil contener la emoción: un espectáculo de luz y color, con miles de banderas ondeando al ritmo de Queen, hacía casi imposible no rendirse a la euforia socialista. Rosa María Sardà fue la encargada de presentar el acto, en el que el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, fue el encargado de dar la bienvenida a todos los presentes, recuperando la misma ilusión que hizo de Barcelona ciudad olímpica, y que ahora la hace fuerte como ciudad, lista para encarar los retos del futuro.

José Montilla, a continuación, fue el encargado de insistir en todos los mensajes clave de la campaña socialista: la mirada con optimismo hacia el futuro, el énfasis en la importancia de ir a votar el domingo para conseguir la mayoría social y de progreso que Catalunya y España necesitan, y para evitar que vuelvan las nubes negras de los ocho años de gobierno del Partido Popular, remarcando, como vienen haciendo desde hace semanas, que ‘no es lo mismo’ Zapatero que Rajoy.

Míting Palau Sant JordiPero sería Carme Chacón, después de un optimista ‘Happy Day’ interpretado por un coro de gospel la que daría la buena noticia a todos los asistentes, confirmando lo que ya se notaba en el ambiente: el Palau Sant Jordi estaba lleno a rebosar. 35.000 personas dentro, y más de 5.000 que se habían quedado fuera, y estaban siguiendo el acto desde una sala anexa. El míting con más asistentes de los últimos treinta años en Catalunya. A partir de este momento, la emoción guió un discurso lleno de reivindicaciones al trabajo bien hecho por el Gobierno de Zapatero. Un discurso en el que, por cierto, no faltó la broma: Carme se autoproclamó como ‘la niña de Felipe‘, esa niña que tenía 11 años cuando González llegó al poder, y que se educó y creció en los 13 años de gobierno socialista.

Felipe cogió el guante y comenzó su intervención bromeando sobre el tema de la famosa niña, que tantas páginas de diario está llenando estos últimos días de campaña. Después de un improvisado ‘cumpleaños feliz‘, entonado por todos los asistentes, Felipe consiguió encandilarnos con un discurso lleno de alabanzas al proyecto de Zapatero (’Lo habéis hecho bien, pero no lo habéis sabido explicar’) y de críticas al no saber perder de los populares. No defraudó: el ex-presidente sabe cómo meterse al público en el bolsillo, y lo demostró como nunca, con su oratoria profunda e intelectual, pero didáctica y amena. Para acabar, vuelve a insistir en su condición de ciudadano, y pide el voto, como tal, para el actual Presidente.

Míting Palau Sant JordiCuando sale a escena Zapatero, el Sant Jordi cae rendido a sus pies: una marea de banderas del PSC y de Catalunya se mueven al ritmo del himno socialista, en una apoteosis casi hipnótica, demostrando la fuerza de la movilización. La emoción es máxima: en el ambiente se respira una victoria apabullante el domingo. Y Zapatero refuerza esta idea desde el primer momento, con un ‘vamos a ganar‘. Hace cuatro años, en este mismo escenario, sería cuando pronunciara el famoso ‘Apoyaré…’. Esta vez, sin embargo, su compromiso es más sencillo de cumplir: afirma que devolverá Catalunya a un lugar privilegiado de España, el de motor económico, el de respeto a todas las culturas y sentimientos. Porque, según sus palabras, ‘la idea de España no tiene propiedad intelectual’. Unos minutos después de las 9, en la conexión en directo de los ‘Telediarios’, llegan las ideas clave de sus discursos, que el auditorio aplaude a rabiar: la defensa de un proyecto basado en la convivencia, en el desarrollo económico, en la justicia social, y no en la mentira, la crítica destructiva o el enfrentamiento entre banderas, que es lo que representa el Partido Popular.

El míting acaba haciendo honor a la idea de la Catalunya optimista. Pese a las encuestas de estos últimos días, Zapatero lo tiene muy claro: ‘Vamos a ganar, vamos a conseguir una mayoría amplia‘. Barcelona ha caído rendida a los pies del socialismo. La movilización es máxima, pero hace falta transformarla en votos el domingo.

Hoy, Barcelona. Mañana, Madrid.

Más crónicas del míting: e-Campanya | El País | El Mundo | Otros blogs…

Y más fotografías del míting en mi cuenta de Flickr

Seguir leyendo » · Escrito el: 06-March-2008 · · 2 comentarios »