Un vistazo al Barómetro de octubre

Como ya avanzaba en mi anterior entrada, ayer se publicó el Barómetro del CIS del mes de octubre, que incluye, además de las preguntas habituales, cuestiones sobre intención de voto. Más allá de las interpretaciones más políticas, a corto o largo plazo, sobre las que ya volveré más adelante, me han parecido especialmente interesantes dos preguntas de las incluidas en el cuestionario. No me detendré a comentarlas en profundidad (principalmente, por falta de tiempo), pero quería ponerlas aquí porque de ellas se desprenden muchas interpretaciones bastante “jugosas”.

La primera de ellas es la referente a la ideología no únicamente en la escala izquierda-derecha, sino utilizando una categorización más amplia. En la primera tabla, he reproducido los datos que ofrece el CIS en su página web. En la segunda, he transformado los porcentajes para que muestren no la ubicación ideológica según el voto en 2008, sino el voto en 2008 según la ubicación ideológica. Así, de la primera tabla podemos interpretar resultados como: la mayoría de votantes del PP (30%) se define como “conservador”. En la segunda tabla, otro dato que me parece sugerente es que un 29% de los que se definen como “liberales” votan PP, mientras que un 25% de este mismo grupo vota al PSOE (lo cual sugiere que en España el significado europeo y americano de “liberal” coexisten… ¿o no?).

Tabla 1: Definición ideológica según recuerdo de voto en 2008 (% de columnas)

Nota: he excluido de la tabla los que no votaron y los NS/NC

Tabla 2: Definición ideológica según recuerdo de voto en 2008 (% de filas)

El Barómetro de este mes también ha incluido preguntas sobre en qué punto de la escala ideológica ubican los votantes a los diferentes partidos. Al hilo de lo que comentaba en el anterior post, y se debatía posteriormente en los comentarios, es curioso ver cómo votantes de diferentes partidos “etiquetan” ideológicamente a UPyD. (Por cierto, los datos de ERC y PNV están intercambiados; pero así es como aparecía en la web del CIS).

Tabla 3: Ubicación de partidos en el eje ideológico según recuerdo de voto en 2008

Por último, regresando al primer punto, otro cruce de variables que me ha parecido sugerente ha sido la ideología (izquierda-derecha) con las “ideologías”. En la página web aparecen según ideología y bajo estas líneas presento la tabla inversa (ideología según “ideologías”). Así por ejemplo, resulta bastante interesante comprobar como los que se definen como liberales (en consonancia con lo que la tabla 2 sugería), tienen un perfil más de centro-izquierda que de centro-derecha, en contra de mis expectativas.

Tabla 4: Ubicación ideológica según diferentes “ideologías”

Nota: los porcentajes de columna no suman 100 debido a que he excluido los NS/NC

Seguir leyendo » · Escrito el: 06-November-2008 · · 5 comentarios »

La tentación de UPD

En los medios estas semanas no se habla prácticamente de otra cosa que no sean las turbulencias en los mercados financieros (y sus consecuencias en la economía real) o las elecciones en Estados Unidos. Sin embargo, no esperéis leer en este blog nada al respecto. No por falta de interés, sino porque prefiero dejar que informen y comenten estos temas los que más saben. Prefiero centrarme, de momento, en aquello sobre lo que tengo alguna (mínima) idea, que es la actualidad política española. Y es que, en clave nacional, los medios parecen no haberse dado por enterados del inicio de una larga campaña electoral, con dos importantes citas con las urnas para esta primavera: las elecciones autonómicas vascas (seguramente en marzo; quizás antes) y las elecciones al Parlamento Europeo (¿en mayo, junio?). Y la cuestión es que sería un error que los partidos no empezaran a definir ya sus estrategias de cara a estas citas, puesto que su resultado (especialmente en el caso de las europeas) puede determinar notablemente las dinámicas políticas que guíen el resto de la legislatura.

Sobre las elecciones vascas ya habrá tiempo de debatir en profundidad conforme se vaya acercando la fecha, y clarificando el panorama. El PSE tiene al alcance de la mano la oportunidad histórica de convertirse en el partido más votado y aupar a Patxi López a la lehendakaritza, pero su éxito depende, paradójicamente, de hacia donde se decante el voto abertzale y de la estrategia política que adopte el PNV tras el mutis por el foro de la consulta de Ibarretxe. Pero, insisto, ya hablaré más sobre esta cuestión.

De momento, me interesa más el horizonte de las elecciones europeas, por el simple motivo de que podrían resultar los primeros comicios que Zapatero pierda de manera clara. Tal y como están las cosas en este momento, con los datos que esta misma mañana publicaba el diario Público, el PSOE retrocede bruscamente respecto sus resultados de marzo, volviéndose a la situación de empate técnico con el PP (aunque los datos de hace menos de un mes indicaban incluso una ligera ventaja de los populares). Habrá que estar muy atentos a cómo responden los ciudadanos a los acontecimientos de los próximos meses y a las estrategias partidistas (el barómetro del CIS del mes de octubre será un dato clave), pero de lo que no hay duda es que el PP está hoy más cerca de la victoria que en su mejor momento durante la campaña del 9M.

La cuestión es que, más allá del éxito o fracaso que puedan tener las diferentes estrategias políticas, los populares, como segundo partido a nivel estatal, parten con “ventaja” en este tipo de elecciones, que en la literatura sobre comportamiento electoral se conocen con el nombre de “elecciones de segundo orden”. Por un lado, los votantes del partido en el gobierno suelen ser menos fieles a su voto en las generales, porque perciben estos comicios como “menos importantes”, y tienden a desmovilizarse más que los del resto de partidos, o incluso a votar a diferentes partidos, con la intención de “castigar” al gobierno, cuando creen que no éste ha cumplido sus expectativas. Por el otro, los ciudadanos que en su día apoyaron a la oposición son más insensibles a estas tendencias abstencionistas, ya que ven su voto como una oportunidad de corroborar su descontento con el gobierno actual.

Los datos de las cinco elecciones al parlamento europeo celebradas hasta el momento en nuestro país corroboran esta idea. Esto es especialmente evidente en el caso de 1994: menos de un año después de las generales, y en un contexto muy negativo económica y políticamente (crisis económica, corrupción…), el PP consiguió un espectacular 40% de los votos (en 1993 se había quedado en el 34,8%; en 1996 rozaría el 39%), en lo que se interpretó como un claro castigo al Gobierno de González.

Resultados de las Elecciones al Parlamento Europeo en España

Fuente: Ministerio del Interior

Es posible que en 2009 se repita una situación como la de 1994, aunque seguramente no tan acentuada. A diferencia de 2004, en esta ocasión a Zapatero su “luna de miel” con el electorado le duró poco más de tres meses, como consecuencia posiblemente de su mala gestión de la crisis económica, aunque sus acciones de estas últimas semanas parecen estar revirtiendo esta tendencia a la baja. En el PP, el Congreso de Valencia y su posterior “giro al centro” ha aumentado su intención de voto, aunque no tan sensiblemente como quizás esperaban, probablemente a causa de una cierta fuga de sus votantes más conservadores o liberales a la abstención o otros partidos (principalmente, UPD).

Y es precisamente Rosa Díez la que puede proclamarse clara ganadora de las elecciones europeas. Mientras, entre los dos grandes partidos, su competición no parece tener un claro favorito; entre los partidos minoritarios, UPD está sabiendo aprovechar la oportunidad para ir creciendo poco a poco. Los últimos datos de encuesta, los de esta mañana en Público, son verdaderamente sorprendentes: a día de hoy, el partido encabezado por la ex-socialista sería el tercer partido de España en votos, con un porcentaje del 4,2% y - atención - más de un millón de votos. En términos electorales, este porcentaje se podría traducir en dos o tres eurodiputados. De acuerdo a esta misma encuesta, además, Rosa Díez sería la segunda líder mejor valorada (4,8), a una sola décima de Zapatero, y 5 por encima de Rajoy.

Es más, si decíamos que el PP parte con ventaja en las elecciones europeas, en UPD este “paso adelante” es aún mayor. En estos comicios, no cuenta con el hándicap de un sistema electoral que le perjudica (aunque, atención, tampoco le beneficia: su porcentaje de escaños será bastante similar a su porcentaje de votos) y, además, puede ser el gran beneficiado del “voto de castigo” a Zapatero (…y a Rajoy, en el caso de aquellos votantes descontentos con su “giro al centro”). Que esta ventaja, electoral y estratégica, se convierta en una ventaja real dependerá, sin embargo, de que UPD sepa mantener una ambigüedad suficiente para atraer a votantes de diversas ideologías, del perfil de su candidato (o, como se rumorea, candidata), y de la capacidad que tengan el resto de partidos para compensar esta tendencia ascendente de la formación de Rosa Díez.

Aunque quedan muchos meses por delante, pero empieza a parecer claro que nos equivocábamos todos aquellos que opinamos que el fenómeno de UPD iba a ser algo efímero. Las elecciones europeas serán, sin duda, una importante oportunidad para demostrar que este partido ha venido para quedarse y que, lejos de ser fruto de una situación coyuntural, es una tentación apetecible para votantes descontentos tanto con populares como con socialistas.

Seguir leyendo » · Escrito el: 03-November-2008 · · 18 comentarios »

Primera lectura

El pasado viernes el Centro de Investigaciones Sociológicas publicó en su página web (¡por fin!) el avance de resultados del estudio post-electoral sobre los comicios de este 2008. Y aunque aún tendremos que esperar algo más para poder disponer de los microdatos, con los que podremos elaborar análisis ya un poco más refinados a nivel individual, lo cierto es que los cruces por variables sociodemográficas y políticas que ofrece el CIS ya son por sí mismos extremadamente interesantes. Si a esto añadimos que la encuesta es tipo panel (lo cual nos permite tomar como variable de control el voto en 2004 y, más adelante, seguramente también la intención de voto) y que el cuestionario está perfectamente elaborado (en mi opinión, es el mejor de todos los estudios postelectorales realizados hasta la fecha - mi enhorabuena para los responsables, pues), el cóctel resultante debería hacerle la boca agua a cualquier politólogo.

Un primer vistazo a una de las cuestiones centrales, las transferencias de votantes entre partidos de 2004 a 2008, permite confirmar algunas de las intuiciones a que hacíamos en anteriores entradas: el PSOE crece a costa de IU y los partidos nacionalistas; y entre PSOE y PP se produce un intercambio de votantes favorable en términos netos a éste último.

Otro aspecto interesante al que debemos prestar la atención es la distribución de los votantes de cada partido en la escala ideológica, que, como ya comentamos, es el eje principal en que se articula el juego político en nuestro país (junto con el eje centro-periferia, en algunas comunidades autónomas). En los siguientes gráficos (2008, en grande; y de 1993 a 2004, más pequeños, click para ampliar) se refleja la distribución de los encuestados en dicho eje. El valor ‘0′ hace referencia a los que no se ubicaron en la escala. Los porcentajes están calculados no sobre el total de cada posición sino sobre el total de votantes. Aunque esto resta claridad al gráfico, he optado por mostrarlo así porque de esta forma podemos observar también la evolución en la distribución de los votantes a lo largo de las elecciones.

__________1993_______________1996_______________2000_______________2004__________


Fuente: Estudios Post-Electorales del CIS
Izq* = suma de los % de voto de IU, ERC y BNG.
Dcha* = suma de los % de voto de PNV y CiU.

Aunque el hecho de que en el avance de resultados se agrupen los valores de 2 en 2 dificulta la comparación entre las diferentes elecciones, parece confirmarse la tendencia creciente a la “unimodalidad” en la distribución a lo largo del eje (es decir, los ciudadanos cada vez más tienden a agruparse de acuerdo a una curva normal y no una curva con - casi - dos modas, como ocurría hasta 1996), aunque en estas últimas elecciones el ‘votante medio’ se ha desplazado levemente hacia la izquierda respecto 2004 (4,56 frente a 4,65), recuperando un nivel que no se alcanzaba desde 1989 (también 4,56; el resto de los valores: 1993 = 4,67; 1996 = 4,71; 2000 = 4,90).

En lo que respecta a la decisión por votar o abstenerse, los datos de 2008 muestran como la mayor bolsa de abstencionistas se encuentra entre los votantes “de centro” y los no ubicados y no entre los votantes de izquierda (desmintiendo la hipótesis de la “izquierda abstencionista”).

Por último, los gráficos confirman que el centro-derecha y la derecha son terreno casi exclusivo del PP. Las victorias del PSOE se fundamentan, por tanto, no en conseguir conquistar el centro, sino en convencer al electorado de izquierda, mucho más numeroso que el de derecha (es la famosa “mayoría natural de izquierdas“). Desde esta perspectiva, las victorias del PP se sustentaron, más que en avanzar hacia la izquierda, en “arrastrar” a votantes de centro-izquierda hacia el centro-derecha y en desmovilizar a los votantes de izquierda (algo que se comprueba muy fácilmente comparando los gráficos de 2000 y 2004). Sería interesante complementar estos gráficos con algunos datos sobre la ubicación ideológica de los partidos según los votantes. Echo de menos en el cuestionario de la encuesta alguna pregunta de este tipo, aunque supongo que se habrá excluido por algún motivo.

Un par de observaciones más sobre los resultados de la encuesta. La primera relativa a los debates electorales entre Rajoy y Zapatero. Como cabía esperar, parece que no tuvieron un efecto relevante sobre el resultado: tan sólo un 1,5% de los encuestados afirma que cambiaron su voto después de verlos. Es probable, eso sí, que contribuyeran a favorecer la participación: a un 7,3% de los ciudadanos, los debates les animaron a votar; y a un 18,6% les reforzaron su decisión de votar al partido que pensaban. De todas formas, habrá que contrastar estas primeras impresiones mediante análisis más refinados, aprovechando además que la encuesta es tipo panel y que incluye preguntas sobre los medios de comunicación que utilizó cada encuestado para informarse sobre la campaña (lo cual da pie a preguntas tan interesantes como: controlando por identificación partidista, ¿afecta el medio utilizado por cada votante para informarse a su interpretación de los cara a cara y, por tanto, también a su voto?).

La segunda de las observaciones es la relativa a uno de los principales enigmas de las elecciones. En la noche electoral, cuando UPD superó todas las expectativas, todos nos preguntamos: ¿de dónde vienen estos votantes? ¿Quiénes son? Aunque el número de votantes de UPD recogidos en la muestra es limitado (sólo 85), y las diferencias en los porcentajes puede que no sean significativas, sirve para ofrecernos una primera respuesta.

Los que optaron por apoyar la candidatura de Rosa Díez parecen tener un perfil escorado hacia la izquierda en temas de contenido ideológico (inmigración, gasto social, adopción por parejas homosexuales, religiosidad…), ubicándose de media en el 4,88 (aunque habría que atender también a la desviación típica de este valor, no recogida en el avance de resultados). En temas territoriales y de política antiterrorista, por el contrario, tienen una postura mucho más cercana a los ‘populares’ que a los socialistas, de acuerdo también a su posición en la escala de “españolismo”. Respecto a su procedencia, en su mayoría provienen del PSOE (36,2%), el PP (27,8%) o la abstención (22,9%).

Por último, y confirmando su carácter de “partido de intelectuales”, sus votantes son los que tienen un perfil de estudios más elevado: un 43,5% de ellos tiene estudios superiores, frente a un 7,35% del PSOE, un 11,4% del PP o un 13,2% de IU. Como cabe esperar de este nivel de estudios más alto, más del 50% de los encuestados que afirman haber votado UPD ostenta un estatus socioeconómico calificado por el CIS como “clase alta o media-alta”, muy por encima del resto de partidos (por ejemplo, 14,7% del PSOE, 19,6% del PP o 29% de IU).

Seguir leyendo » · Escrito el: 30-June-2008 · · 6 comentarios »