¿Votar a un partido o a un candidato?

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir como oyente al Segundo Workshop sobre la Economía Política de la Democracia, dirigido por Josep Colomer, en el que intervinieron reconocidos especialistas en el área de los sistemas electorales, como David Marsh o Louis Massicotte. La idea central en torno a la cual giraban las sesiones era la necesidad de reorientar la agenda de investigación en este área. Hasta el momento, el interés ha recaído principalmente en cómo la representación de los diferentes partidos se ve afectada por las leyes electorales, o en cómo los propios partidos manipulan estas normas en beneficio propio. Colomer y el resto de asistentes propusieron una nueva dimensión a ser analizada: la referente a cómo los diferentes candidatos, dentro de cada partido, obtienen la representación. En otras palabras, se trata de estudiar no sólamente cómo el número de votos obtenido por cada partido se convierte en una cantidad determinada de escaños, sino también cómo éstos son distribuidos entre los miembros de cada partido que se presentan a la elección.

Mis compañeros de La Kancillería y El Pati Descobert ya han comentado su opinión sobre algunas de las cuestiones que se plantearon durante el Workshop, en un par de muy recomendables entradas. Sin embargo, me gustaría añadirme a la “conversación” con una breve reflexión sobre un par de temas que creo que no se tocaron con la suficiente profundidad, y que personalmente me parecen más interesantes que el debate de tipo descriptivo sobre las diferentes fórmulas electorales utilizadas para otorgar mayor prioridad a la representación personal.

El primero de ellos es el referente a si son verdaderamente compatibles estas dos formas de representación (la de partido y la de los candidatos). En la mayoría de estudios sobre las consecuencias de los sistemas electorales, se suele hacer referencia al trade-off existente entre la estabilidad gubernamental y del sistema de partidos, por un lado, y el pluralismo político y la representación de todos los grupos presentes en la sociedad, por el otro. Así, las fórmulas electorales más restrictivas (distritos pequeños con sistemas mayoritarios) incentivarían la coordinación entre partidos y votantes, y los gobiernos tenderían a estar formados por un único partido con mayor frecuencia, con lo cual se reforzaría la estabilidad del sistema. Esta mayor estabilidad se conseguiría, sin embargo, a costa de una peor representación de todas las minorías presentes en la sociedad, que únicamente podrían obtener una representación proporcional a su tamaño en sistemas más permisivos (distritos grandes con fórmulas proporcionales).

La pregunta que uno puede hacerse, por tanto, es: ¿existe otro trade-off de idéntica importancia entre la representación partidaria y la representación individual? ¿Los sistemas electorales que favorecen una mayor proximidad entre candidatos y votantes lo hacen a costa de restar importancia a los partidos como articuladores del juego político? Creo que no se trata de una cuestión irrelevante: si, al diseñar los sistemas electorales, nos gustaría combinar “lo mejor de ambos mundos”, es posible que sus consecuencias no sean las deseadas, al no tener en cuenta la incompatibilidad de estas dos dimensiones de la representación política.

En segundo lugar, en todo el momento el debate sobre la necesidad de fomentar una representación más personal fue bastante acrítico. Estoy de acuerdo que la posibilidad de hacer más directa la relación entre representante y representado tiene su parte positiva, especialmente porque esto permite el ejercicio de una rendición de cuentas (accountability) individual, porque suele incentivar la democracia interna de los partidos y, en definitiva, porque puede contribuir a mejorar el funcionamiento del sistema democrático.

Sin embargo, la representación personal comporta un cierto riesgo, cuando se convierte en representación personalista. En primer lugar, porque puede fomentar el populismo y las relaciones clientelares en sociedades poco informadas. En segundo lugar, porque incrementa el coste monetario e informativo de las campañas, lo cual puede generar asimetrías: los candidatos con mayores recursos pueden obtener mayor visibilidad pública, y los votantes con una mayor facilidad para acceder a información pueden tomar decisiones más eficientes y más acordes a sus intereses. Estas asimetrías se acrecentarían aún más si los niveles de democracia interna varían entre partidos: aquellos partidos con una mayor competitividad interna pueden ser percibidos más negativamente por los votantes. Por último, existe el peligro de caer en una dinámica de “pork barrel politics” al estilo norteamericano, en que los congresistas y senadores priman los intereses de su circunscripción por encima de los nacionales, generando resultados que pueden ser subóptimos.

Dicho todo esto, en el caso español, ¿sería positivo mejorar la representación de los candidatos a nivel estatal? ¿Y, cómo hacerlo? Estoy de acuerdo con Kanciller en que la mejor opción sería desbloquear parcialmente las listas electorales, permitiendo que los votantes también podamos expresar nuestras preferencias sobre los candidatos que concurren a las elecciones. Se trataría de una medida que sin duda mejoraría la calidad de los representantes sin minar en exceso la calidad de la representación. Sin embargo, lo cierto es que probablemente sería poco efectiva sin otras reformas tan necesarias en el caso español, como la democratización de los procesos de selección de candidatos, la creación de canales de comunicación más fluidos entre representantes y ciudadanos, y la propia mejora en el diseño de nuestras instituciones públicas.

Seguir leyendo » · Escrito el: 23-June-09 · · 18 comentarios »

18 comentarios en “¿Votar a un partido o a un candidato?”

  1. Carolus escribió:

    Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.

    http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html
    http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf

    Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

    Saludos

    23 June 2009 a las 22:56
  2. SuperSantiEgo escribió:

    ¿Segundo Workshop sobre la Economía Política de la Democracia? ¿De verdad se llamaba así? Lo digo porque si es que sí aviso a unos amigos filólogos y que vayan cargando las recortadas para hacer un progromo en condiciones.

    23 June 2009 a las 23:41
  3. Egócrata escribió:

    En vista de lo poco que se usa el voto por un candidato específico en el senado (la gente vota al tipo que está arriba, y tira pabajo votando por partido) creo que abrir las listas tendría efecto cero.

    El problema no creo que sea de representación estos días; es básicamente un gobierno que no está haciendo las cosas especialmente bien, y un candidato de la oposición que lleva en política desde el siglo XII. Los partidos están siguiendo estrategias subóptimas – es ahí donde debemos reformar.

    24 June 2009 a las 6:22
  4. Pablo B. escribió:

    SuperSantiEgo, el nombre original era “Second Workshop on the Political Economy of Democracy”, pido perdón por mi inglés macarrónico. Espero que tus amigos filólogos se apiaden de mi.

    Egócrata, simpatizo con tu argumento. El tema de abrir las listas tendría un efecto más bien marginal sobre el funcionamiento y los resultados del sistema político. Pero también es verdad que parte del problema se debe a la falta de liderazgo en los partidos políticos, y abrir las listas generaría un incentivo – leve, pero un incentivo – a intentar mejorar la calidad de los candidatos.

    Tienes razón que en el Senado muy poca gente vota “sofisticadamente”, pero quizás es porque en términos coste-beneficio no compensa informarse sobre los candidatos a ocupar escaños en una institución irrelevante. Quizás en el Congreso las cosas podrían ser (algo) diferentes, especialmente si fueran acompañadas de alguna de las reformas que menciono al final de la entrada (democracia interna de los partidos, mayor accountability de las instituciones públicas…). Lo sé, soy poco realista, qué le vamos a hacer…

    Gracias por vuestros comentarios.

    25 June 2009 a las 11:38
  5. Ignacio Urquizu escribió:

    Muy buenas reflexiones, Pablo. A mí también me interesa un montón todo el tema del funcionamiento interno de los partidos. Hace mucho tiempo, durante el “tamayazo”, unos amigos publicamos un artículo en El País sobre el tema. Quizás lo conozcas: http://www.elpais.com/articulo/espana/seleccion/adversa/partidos/elpepiesp/20030704elpepinac_4/Tes/ Échale un vistazo. Coincido con Egócrata en que abrir las listas quizás no sea la solución. Reducir circunscripciones y hacerlas uninominales puede tener efectos más fuertes. Pero, de nuevo, coincido con tus reflexiones.

    25 June 2009 a las 12:51
  6. Pablo B. escribió:

    Gracias, Ignacio, por tu comentario y por el enlace al artículo, que no conocía, y que creo que da totalmente en el clavo sobre por qué tenemos en España una representación de tan baja calidad.

    Estoy de acuerdo en que reducir las circunscripciones fomentaría la existencia de un voto más personal, pero también supondría reducir la competitición inter-partidista (por el tema del voto estratégico, coordinación, etc) y, sin mejorar la democracia interna de los partidos, tengo la impresión de que quizás podría ser incluso contraproducente para la calidad de la representación.

    Un saludo.

    26 June 2009 a las 11:26
  7. Pedro Herrero escribió:

    ” y, sin mejorar la democracia interna de los partidos, tengo la impresión de que quizás podría ser incluso contraproducente para la calidad de la representación”

    Totalmente de acuerdo.

    Espero no sonar muy “talibán” ;D, pero creo que el sistema es claramente mejorable con unos leves cambios. No creo que haga falta refundarlo todo para cambiar a un sistema de circunscripción pequeña y mayoritario. ¿Por qué no un Senado territorial con capacidad real de veto y una reforma de la ley electoral para hacer el Congreso más proporcional?

    Al mismo tiempo que abrir las listas y un sistema menos “territorial” en el Congreso, habría que promover un nuevo reglamento de Congreso y Senado que refuerze la individualidad de los parlamentarios, por ejemplo, para que no tengan que pasar por la mesa de la cámara para hablar y puedan representar a sus votantes de manera directa. Ver al equipo de televisión 24 horas frente a Westminster por si algún parlamentario individual quiere salir a “comentar la jugada” es agradable. Lo que tiene ser un sentimental.

    Y en relación al artículo al que se hace referencia más arriba sobre el proceso de selección negativa que actualmente sufre la política, totalmente de acuerdo. Creo que habría que buscar maneras de desincentivar el ejercicio de la política profesional, por ejemplo con la “limitación de mandatos” y unos aparatos de partido más débiles frente a los candidatos, en base a una democracia interna más potente que fuerce las renovaciones dentro de los partidos cuando las bases se encuentran descontentas (El caso del PP asturiano es de estudio).

    Menuda lista a los reyes magos.

    01 July 2009 a las 17:58
  8. xiabre escribió:

    yo creo que el sistema abierto sería efectivo a nivel municipal, cuando la circunscripción es mayor el conocimiento de los candidatos es menor y sería votado siempre “el de arriba”.
    Estoy de acuerdo en que lo que debemos mejorar y democratizar es el proceso de selección de candidatos y la limitación del tiempo en primera línea de fuego.

    23 July 2009 a las 18:43
  9. Rubén escribió:

    Mi modesta opinión es la de ególatra (al fin y al cabo, quién tiene tanta información como para recordar a todos los candidatos o como harían los medios de comunicación para desdoblarse en elecciones y cubrir 52 circunscripciones diferentes?).

    No obstante, sugeriría que la democracia interna de los partidos es bastante más importante más importante que el ámbito electoral. De hecho, entiendo la democracia como un continuo. Conseguir la democracia electoral es un resultado muy pobre, falta una verdadera democracia interna en los partidos y también una democracia económica real mediante el cooperativismo(con las consecuencias mediáticas y sociales que ello tendría).

    Respecto al primer paso, democratizar los partidos, deberíamos abolir de facto las candidaturas únicas y otros mecanismos. ¿Propuestas? Yo propondría un write-in vote para puestos a nivel bajo (agrupaciones y demás) y en cuanto la circunscripción aumentase de tamaño (digamos provincial o ciudades importantes) pasar a un sistema electoral australiano que fomentase la existencia de diversas candidaturas y a la vez la cohesión interna. Interesante sería acompañar estas reformas con una reglamentación minuciosa sobre la financiación que personalmente considero más fiable en especie (x carteles, x baners en internet, x tiempo, etc…. todo escrupulosamente medido para evitar tergiversaciones.

    Finalmente, cambiar el sistema electoral implica siempre ir contra los que son vencedores bajo dicho sistema, así que buena suerte!

    23 July 2009 a las 22:05
  10. xiabre escribió:

    tema tangencial: yo creo que el diseño de las campañas electorales es obsoleto ¿de que sirve un mitin? sí, me direis que para salir en la prensa…¡coño, pues currate algo diferente y también saldrá sin necesidad de depender de la voluntad de una marea humana que te puede fallar y dejar con el culo al aire en las fotos.
    Y el consumo de papel debería reducirse, en una campaña electoral entre todos nos cargamos un bosque tropical…por lo menos.
    Estoy de acuerdo con Ruben en la gestión de la inversión propagandística.

    24 July 2009 a las 11:54
  11. Rubén escribió:

    Xiabre, la gente en los mítines no suele fallar porque son movilizados por los dirigentes más bajos del partido. Si falla, no hay problema, pones un par de lonas aquí con el logo del partido y otras allá. Si luego además le sumas que en la campaña electoral del 2008 el PP y el PSOE le daban a los medios las imagenes de los mítines (no les dejaban grabar dentro y era el partido el que tomaba las imágenes y seleccionaba los momentos más convenientes) pues ya no tienes de que preocuparte. En España, sobre política, todo está atado y bien atado!

    24 July 2009 a las 22:34
  12. Pablo escribió:

    ¿Votar a un partido o a un candidato?

    Yo lo tengo claro, voto políticas, y no me refiero a mujeres dedicadas a la política.
    Un candidato o un político es una persona, y puede ser más hábil o menos, más listo o menos, simpático o no, comunicar mejor o peor, incluso un grado mayor o menor de honradez, de cultura, de ambición o de trabajo. Puede soportar mejor o peor el paso del tiempo.

    Pero todo esto es secundario respecto a lo importante, las políticas que aplica o intenta aplicar. Si yo creo que es más conveniente un determinado nivel de intervención pública, unas políticas sociales, un tipo de administración, unos valores laicos y de libertad individual, voto siempre al partido que más se aproxima a lo que pienso, y que va a hacer políticas más cercanas a ello, independientemente de lo mejor o peor que me parezcan las personas que en un momento dirigen ese partido.

    Prefiero un “mal” Gobierno progresista que un “buen” Gobierno conservador.

    Lo siento, puedo parecer demasiado simple y cerrado, pero al final se trata de elegir, algo más excepcional en la Humanidad de lo que nos creemos. Y si podemos hay que hacerlo. En mi caso, en el centro de España, las dos opciones son claras, y yo prefiero una.

    Las personas de izquierda siempre parecemos más exquisitos para estas cosas, los del PP no tienen estos problemas.
    ¿De verdad alguien piensa que uno sólo de los 10 millones que votaron al PP lo hicieron a Rajoy? Bueno quizá su mujer…

    19 August 2009 a las 17:31
  13. Puzanov escribió:

    ??? ?????????….

    09 December 2009 a las 0:15
  14. ¿Votar a un partido o a un candidato? escribió:

    [...] ¿Votar a un partido o a un candidato? http://www.becarioenmoncloa.com/?p=523  por Javert el 11:07 UTC [...]

    22 January 2010 a las 13:07
  15. Miguel Alvarez escribió:

    Tal como lo comentas parece ser que la solución sería optar por lo malo ( lo conocido) y lo peor las listas abiertas.

    Personalmente no estoy de acuerdo. Las listas cerradas y bloqueadas son propias de un sistema tutelado, fue por el que se optó con la constitucion y la ley electoral. Un sistema de listas abiertas ni tiene porque desembocar en un populismo, ni tiene porque ser mas caro. Creo que es preferible ciertas dosis de populismo, que no lo sería, sino personalismo a elegir a diputados que no representan a los electores de su provincia sino que son instrumentos de las oligarquias de los partidos. Simples instrumentos que solo tienen que mirar si es uno, dos o tres los dedos que levanta el adjunto al secretario general del grupo.

    El problema hoy se llama oligarquización de los partidos y para frenar eso solo hay un remedio hacer mas dependiente al cargo representativo del electorado que de su propio partido.

    En las listas abiertas del senado, a pesar del envío de las papeletas cruzadas a los electores, cuestión esta que debería ser prohibida, conozco un caso en el que una señora ama de casa, sin idea de la política ha acabado siendo senadora en detrimento del secretario general del partido que iba en primer lugar para ser votado. Esa ha sido la venganza de un pueblo haciendo uso de las listas abiertas.

    Así que lo del senado no es como se pinta.

    27 January 2010 a las 20:24
  16. Rafael Gómez escribió:

    Las listas abiertas vale, pero con un sistema de control fuerte, para que no se cuelen terratenientes y gente con mucho poder y poca ética. Y sobre todo a nivel municipal ya que a nivel estatal o autonómico no tendría sentido.

    Un saludo

    12 April 2010 a las 20:21
  17. Prometeo escribió:

    A CONGELAR LAS PENSIONES MIENTRAS ELLOS SE GASTAN MAS DE MEDIO MILLON DE EUROS EN VIAJAR, CON GASTOS PAGOS, A CANNES….saludos

    17 May 2010 a las 11:27
  18. sin bandos, ahora si Pasalo escribió:

    Hola, la nueva cortina de humo de los que nos gobiernan se va extendiendo. Hay que evitar que nos adoctrinen, si a la paz de hoy y no a la guerra.

    Nueva versión de los muertos en la guerra civil protagonizada por los actores del clan de la Ceja ^^

    http://www.youtube.com/watch?v=bmR_zmjYYs0

    Poner el vídeo, quitar la voz y leer.

    Ahora si, ahora ya no hay bandos ya no hay sentimiento de odio.

    Es una versión del vídeo de los actores sobre las víctimas del franquismo y de los republicanos (tuvieron nuestros padres o abuelos un millón de muertos, hace 70años).

    JUNTOS PODEMOS lograr que esta versión llegue más lejos que la del odio. José Luis R Zapatero menos cortinas de humo que HOY tenemos el país con 5 millones de parados y casi en bancarrota

    Pásala. HOY NO HAY GUERRA YA NO HAY BANDOS

    Por favor, darle máxima difusión en el blog, emails de los amigos . Gracias

    16 June 2010 a las 8:45