Tregua trampa

Al hilo de las últimas detenciones de ETA (en total, ya van 8 etarras detenidos en la última semana), Escolar cita hoy en su blog parte de un artículo de Javier Ortiz, en el que reflexiona sobre la posibilidad de que esta última tregua haya servido para reforzar la lucha policial contra la banda, lo cual permitiría actualmente a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tener una amplia red de contactos capaz de parar cualquier tentativa de atentado. Especulación o no, lo cierto es que es una opinión a tener en cuenta, sin lanzar tampoco las campanas al vuelo.

(…) Me cuesta más admitir, en cambio, que sea pura casualidad que, desde hace mes y medio, cada vez que ETA mueve un dedo con intenciones atentatorias, ¡zas!, la Policía –la de aquí, la de allá, o todas ellas a coro– detenga a sus activistas.

«Fueron sorprendidos en un control rutinario», dicen. Por favor, no nos vengan con pamplinas. No hay tantos controles rutinarios. (…) Mi actual suposición es que, desde marzo de 2006, los aparatos policiales encargados de la lucha contra ETA han estado en lo que cabría calificar, de modo un tanto paródico, una «tregua-trampa». O sea, que se dijeron: «Vale, “tregua permanente” y todo lo que quieras, pero si tú vas a tratar de sacar partido de la situación para volver a reorganizarte, yo voy a aprovecharla para saber cómo lo haces y acentuar mi conocimiento de tu estructura, tus contactos, tus reservas, tus medios… Y, como vuelvas a las andadas, te vas a enterar.»

Yo creo que se está enterando.

Pero no sabe qué hacer con los datos que la realidad le está proporcionando a bofetadas.

El martes pasado, rumiando como estaba estas cosas, dije en un programa de la televisión vasca que me da que ETA vuelve a tener serios problemas de infiltración policial. Puede que me mostrara un tanto simplista. Creo ahora que lo que le está sucediendo es bastante más complejo. ETA está asediada por dentro y por fuera. Y en muchísimos planos. Incluyendo los más materiales.

Si sus jefes fueran algo menos cazurros –no hablo de ética, ni de amor al propio pueblo: sólo de elemental capacidad de raciocinio–, se darían cuenta de que, cuanto más tarden en negociar los términos de su derrota, más humillante y afrentosa acabará resultando.

Seguir leyendo » · Escrito el: 12-July-2007 · · Comments Off

Oposición constructiva

Ayer pudimos comprobar en una interesante entrevista en el programa ‘Cara a Cara’ de CNN+ como en este país tenemos un problema, cuyo nombre empieza por Partido y acabar por Popular. Y no, no lo digo porque entrevistaran a Mariano Rajoy, lo cual sería demasiado obvio, sino precisamente porque el entrevistado fue Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida y, al igual que el anterior, también líder de un partido en la oposición.

Los poco más de 25 minutos que duró el programa fueron más que suficientes para comprobar como, sí, hay otra manera de hacer oposición, más allá del terrorismo, de la crispación y de la crítica permanente. A veces olvidamos que la labor de la oposición no es destruir la labor del gobierno, sino ejercer de guardiana de los derechos de toda la población, tanto a través de la crítica como a través de la formulación de propuestas.

En este sentido, me pareció muy importante descubrir que en el discurso de un partido de ámbito estatal entran aspectos tan absolutamente imprescindibles como el déficit en gasto social de España en relación a la Unión Europa, del que tanto habla Vicente Navarro, a quien he tenido la suerte de tener como profesor, y a quien precisamente cita Llamazares a la hora de explicar sus argumentos. También se tocaron temas como la ayuda de 2.500€ por hijo, profusamente comentada también en este blog, la política económica del gobierno de Zapatero, la tendencia del mercado laboral a fragmentarse, la vuelta de Bono a la política, etc.

Os dejo a continuación con un breve fragmento de dicha entrevista; creo que verdaderamente vale la pena verlo.

Seguir leyendo » · Escrito el: 11-July-2007 · · 2 comentarios »

Hierba mala nunca muere

El postre se nos ha atragantado hoy a muchos al enterarnos por televisión del regreso de José Bono a la política, encabezando la lista por Toledo al Congreso de los Diputados y, casi con toda posibilidad, presentándose como candidato a la presidencia del mismo. Y digo que nos hemos atragantado porque con Bono, que tan bien Bonoestaba en su vida de retiro y dedicación a la familia, vuelve a la escena política un estilo añejo, rancio, falto de elegancia, nada apreciado por catalanes y vascos (necesarios, recordemos, para formar gobierno con mayoría simple), y, desde luego, bien poco progresista.

En cualquier caso, esta cuestión abre un debate sobre el que, hasta el momento, nadie se había pronunciado: las elecciones de 2012. Y es que con el horizonte de 2008 bastante previsible, nadie quiere quedarse atrás en la carrera por la sucesión, tanto de Mariano Rajoy, con una derrota más que cantada, como de Zapatero, quien no se ha pronunciado sobre si optará a una segunda reelección, dando lugar a todo género de especulaciones. No olvidemos que en esta carrera tener un escaño en el Congreso es partir con ventaja porque, ¿cuándo se ha visto un líder de la oposición que no sea diputado?

Esta es la clave que nos permite interpretar los últimos movimientos en el PP: el auto-postulamiento de Gallardón como número dos por Madrid se basa en la posibilidad de compatibilizar su condición de alcalde con la de diputado, para así estar en primera línea de fuego cuando Rajoy caiga en desgracia. De ahí también la reticencia de Esperanza, quien por ley no podría compatibilizar ambos cargos, y que tampoco quiere quedarse atrás, máxime siendo la candidatada preferida del búnker. Por cierto, otra idea más: si Gallardón dejara la alcaldía, se abriría un nuevo proceso de sucesión tras él. Y una de las mejores ubicadas sería la concejala de asuntos sociales, que lleva por nombre Ana Botella. ¿No nos suena ese nombre de algo?

Y el último de los movimientos políticos en el principal partido de la oposición ha sido el inesperado regreso de Rato a España. Y aunque él afirme que ha sido para estar con su familia, no serán pocas las tentaciones que sufrirá el que tendría que haber sido el sucesor natural de Aznar, con mucho más carisma y talento que Rajoy. Aunque parece que su posición crítica – de puertas adentro – respecto a la Guerra de Irak inclinó la balanza hacia el otro costado. Por cierto, no son únicamente los de su partido quienes le apoyan: según el Pulsómetro de la cadena Ser, Rato sería el candidato mejor ubicado en la carrera a la sucesión. Y ya puestos a hacer cábalas, ¿por qué no imaginar un ticket Gallardón-Rato, a la Blair-Brown (dividiéndose el período de mandato), o a la González-Guerra?

Mientras tanto en el PSOE la batalla por la sucesión está mucho más soterrada, con la excepción de aquel a quien “no le amargan los dulces”. Sin embargo, eso no nos impide especular sobre quién podría suceder a ZP en 2012: ¿podríamos tener a nuestra primera presidenta, con María Teresa Fernández de la Vega? ¿o quizás pudiéramos vivir la vuelta de otro español internacional, como Solana? ¿o el ascenso de algún barón autonómico a la escena nacional? En cualquier caso, aún queda mucho tiempo para saberlo; más incluso del que hubiera cabido esperar hace unos meses. Y es que justo cuando mejor le hubiera sentado a Zapatero un adelanto electoral (después de la arrolladora victoria en el debate de política general), parece por fin definitivamente confirmado que las elecciones serán el próximo día 9 de marzo de 2008. Se acallan así los rumores recogidos en este blog, que apuntaban en sentido contrario desde hacía meses, y que incluso se habían materializado en la reserva de vallas publicitarias para el mes de octubre (ahora ya anuladas).

Ya sean definitivamente en octubre o marzo, lo cierto es que nos espera una precampaña bien larga y bien cargada de movimientos estratégicos, a los que deberemos estar bien atentos, en busca de nuevas claves que nos permitan interpretar la política española.

Seguir leyendo » · Escrito el: 09-July-2007 · · 1 comentario »

Así no, Zapatero, así no

Vivimos esta semana unos días de euforia socialista, justificada por la aclamada victoria en el debate de política general del pasado lunes y por la ventaja de más de seis puntos en intención de voto que el Pulsómetro de la Cadena Ser le otorga al PSOE. Sin duda, gran parte de este éxito se debe a la medida que, de forma sorpresiva, anunció el Presidente durante la primera jornada del debate: 2.500 euros por hijo nacido, adoptado o acogido de aquellos padres que sean residentes legales en España. Como cabía esperar, esta decisión ha sido muy bien acogida por la ciudadanía; siguiendo los datos de la misma encuesta, un 63% de los españoles considera la medida positiva,Zapatero, en el Debate del Estado de la Nación si bien en diferente grado. Sin embargo, si reflexionamos sobre la conveniencia de esta decisión, llegaremos fácilmente a la conclusión que esta medida es poco equitativa, poco eficaz y, sin duda alguna, muy poco progresista.

Es innegable que todo gobierno, ya sea estatal, autonómico o local, debería tener como uno de sus principales objetivos el fomento de la natalidad: España es uno de los países del mundo con menor tasa de fecundidad y, aunque la tendencia a la baja ya hace unos años que se invirtió, en parte gracias a la inmigración (con mayores tasas de natalidad), sigue en niveles peligrosamente bajos. En 2006, sin ir más lejos, se situó en 1,37 hijos por mujer. Muy lejos de los datos de otros países europeos como Francia (1,9), Reino Unido (1,7) o Suecia (1,7) y, desde luego, aún más lejos de la tasa de reemplazo generacional (2,1), con los problemas que ello conlleva, por ejemplo, para la sostenibilidad del sistema de pensiones, amenazado por el envejecimiento de la población. No cabe duda: es necesario incrementar el presupuesto destinado a ayudas a las familias.

Pero, ¿cómo? En Europa, encontramos dos grandes modelos de ayudas a las familias: el cristiano-demócrata o liberal, de países como Francia, Alemania o Holanda; y el social-demócrata o de servicios, típico de los países nórdicos. Ambos modelos se caracterizan por dedicar un elevado porcentaje de su presupuesto social a esta línea, aunque de diferentes formas: mientras que los primeros optan principalmente por los “cheques”, o transferencias en metálico a las familias que tengan hijos; los segundos invierten los ingresos en mejorar los servicios públicos de escuelas de infancia, atención domiciliaria y mejora de las condiciones sociolaborales de los padres (especialmente las mujeres). ¿Y cuál es la principal diferencia, a efectos prácticos? Que mientras que los primeros perpetúan el modelo social de familia del ‘male breadwinner’ (el hombre trabaja y la mujer se queda en casa) y benefician especialmente a las clases altas, los segundos favorecen la igualdad de género y la equidad social.

Así pues, el ‘cheque ZP’ peca de estos dos defectos: no favorece a la mujer y no fomenta la igualdad de clases. En primer lugar, perpetúa la diferencia entre géneros porque, al efectuar la transferencia monetaria, interioriza la inercia social y cultural que atribuye a la mujer la función de quedarse en casa cuidando del hijo: se considera un pago a sus servicios de madre. Dándole la vuelta al argumento, sería mucho más eficaz invertir en buenas escuelas de infancia públicas (insuficientes, en la actualidad, para toda la demanda), para niños de entre 0 y 3 años, en las que se pudiera comenzar a educar a los hijos, mientras padres y madres trabajan; o incrementar la duración de los permisos de paternidad – y maternidad – de las 16 semanas actuales a las 96 semanas en Suecia; o iniciar políticas de conciliación de la vida familiar y laboral; o incrementar el índice de parcialidad del trabajo entre aquellos que han sido padres recientemente.

Además, continuando con el argumento anterior, esta medida incrementa la desigualdad social, por dos motivos básicos. En primer lugar, porque carece de progresividad: la recibirán familias tanto de clase trabajadora como de clase alta. ¿Es justo que una pareja de clase media, sin hijos, con unos ingresos de 1.5000 euros al mes, pague con sus impuestos los 2.500 euros de una familia que gana 10.000 euros y que acaba de tener un hijo? Y, en segundo lugar, porque si bien esta medida ayudará a las clases medias a soportar el gasto de la maternidad, el importe sigue siendo insuficiente para sufragar los gastos que acarrea el hecho de tener un hijo. En definitiva: las clases altas seguirán teniendo los hijos que quieran, sin preocuparse de los gastos; mientras que las clases trabajadoras no dejarán de hacer números para tratar de llegar a final de mes.

Y, de nuevo, las grandes perjudicadas siguen siendo las mismas: en un país donde los hombres siguen ganando más que las mujeres, y donde la mayoría de la población no encuentra plaza en una guardería pública, ni puede permitirse una privada o una persona que ayude en casa, es precisamente la madre quien renuncia a trabajar para cuidar de su hijo, con la consiguiente discriminación que ello conlleva. Y todo esto en un gobierno que hasta ahora ha demostrado una buena predisposición a luchar contra ella.

En conclusión, sí, hay que favorecer la fecundidad, pero no por la vía del populismo y de medidas tan conservadoras como éstas, sino por una apuesta clara y decidida por la mejora de los servicios públicos de ayuda a la familia: guarderías públicas de calidad y con plazas suficientes, unos servicios domiciliarios que, como aquellos que ayudan a la tercera edad, acudan tres veces al día a las casas de aquellas familias con hijos, para ayudarles a cuidarlos, permisos de paternidad de mayor duración y sin pérdida de poder adquisitivo, descuentos en productos de primera necesidad para los bebés, subvenciones a aquellas empresas que flexibilicen los horarios laborales para mejorar la conciliación de la vida familiar y laboral, y un largo etc. ¿Por qué? Porque estas son las medidas verdaderamente progresistas, que ahondan en la búsqueda de una sociedad más moderna, más justa y más equitativa.

Por cierto, una última pregunta: ¿contribuiremos todos los españoles con nuestros impuestos a pagar 2.500 euros por cada hijo que tenga la familia real a partir de ahora?

Más información | lamoncloa.es | Escolar.net

Seguir leyendo » · Escrito el: 08-July-2007 · · 2 comentarios »

Los 40 segundos de Rajoy

No toco ni una coma de la magnífica lección de periodismo político que daba hoy Juan José Millás en El País.

A veces los segundos hieren más que los minutos o las horas, más que los días, los meses o los años. Esas puntas de aguja, esos residuos afilados, esas esquirlas temporales penetran en la piel o en el ánimo como limaduras de acero y, aun sin provocar heridas visibles, matan como puñales. Cuatro segundos de asfixia valen por cientos de horas de dolor. Dos segundos de humillación profesional anulan una carrera de éxito. Los cinco segundos de sufrimiento muscular que preceden al infarto son cinco siglos de amargura. No diremos nada de las décimas de segundo que en las pruebas deportivas separan al campeón del aspirante… Contamos los días en horas para hacernos la ilusión de que el tiempo, como el dinero o los afectos, tiene una porción de calderilla, pero todo lo realmente importante nos sucede en cosa de segundos (véase el Big Bang).

A Rajoy, en la contrarréplica del debate sobre el Estado de la Nación, le sobraron 40 segundos como 40 dardos. Mientras regresaba a su escaño desde la tribuna de oradores, aquellos 40 segundos no utilizados sonaban como los clavos sobre el ataúd. Cuando se sentó y observamos su expresión, pero sobre todo la de Acebes, supimos quién había perdido el debate y quizá la vida. No hay precedentes de lo que el martes hizo Rajoy con currículum. El espectáculo de un jefe de la oposición que no sabe qué decir cuando le toca hablar es desgarrador. Lo curioso es que más tarde, ante los periodistas, atribuiría su derrota a la falta de tiempo. ¿En qué quedamos?

Aquellos 40 segundos fueron más largos que el minuto que emplea el microondas en calentar la leche, más tensos que el tiempo que tarda el recién nacido en romper a llorar, más agobiantes que los que preceden a la apertura del sobre con un diagnóstico clínico jodido. Nos dimos cuenta de que los cinco minutos de réplica le venían largos cuando, abrazado a ETA como Juana la Loca al cadáver de Felipe el Hermoso, empezó a gimotear. En ese instante comprendimos que el tiempo acababa de adquirir para él las dimensiones de un abismo al que, quizá fascinado por su hondura, se arrojó. Aunque viva cien años, su biografía quedará concentrada en aquellos 40 segundos de agonía.

Más información | Menéame | “El hombre“, otra genial columna de JJ Millás.

Seguir leyendo » · Escrito el: 06-July-2007 · · Comments Off