Ista, ista, ista

En Público, “Entre dos generaciones
En El País, “El día más largo, la noche más corta

Seguir leyendo » · Escrito el: 28-October-2007 · · 5 comentarios »

Burguesia y proletariado

SocavónCatalunya está siendo estos días, por desgracia, centro de la actualidad informativa de toda España. Y no es para menos: el colapso de las Cercanías de Renfe han sumido en el caos la red de transporte público de la ciudad condal, ya de por sí suficientemente saturada. Pero también está sirviendo para demostrar al resto de nuestro país el enorme déficit de infraestructuras que existe en esta comunidad, y para evidenciar el fracaso de una política de transportes radial, centralizada y con grandes desequilibrios territoriales.

Problemas de este tipo no son nuevos en la ciudad de Barcelona: desde la crisis del Carmel hasta los apagones de este verano, pasando por las continuas averías del transporte público, el precio de la vivienda, el colapso del aeropuerto del Prat; cuestiones así se han convertido casi en el pan de cada día de los ciudadanos barceloneses. Y, en época electoral, una situación así no augura nada bueno para el gobierno socialista. Recordemos que Catalunya es uno de los feudos electorales más importantes para Zapatero, tanto por el elevado tamaño de sus circunscripciones (47 escaños en total, de los cuales 31 se concentran en la provincia de Barcelona) como porque, curiosamente, en las últimas elecciones, la diferencia entre PSOE y PP, en escaños, fue la misma en esta comunidad que en el total nacional (16 representantes).

Pero, más allá del mero análisis en clave electoral, me pregunto, como ciudadano, ¿a quién beneficia el AVE? ¿quién está ganando dinero con la especulación inmobiliaria? ¿quién no se ve perjudicado por los problemas de infraestructuras? Mientras políticos de diferentes niveles territoriales y empresas se acusan mutuamente, quienes sufren las consecuencias son los ciudadanos de a pie, las clases medias y bajas las clases trabajadoras. Precisamente aquellos ciudadanos que, seguramente, nunca utilizarán un tren de alta velocidad cuya rentabilidad es dudosa, a causa de la competencia del Puente Aéreo.

En el fondo, ¿a quién sorprende ya que se den situaciones así? Precisamente hoy el diario Público publica en portada un dato que es revelador: durante esta legislatura, los salarios han crecido por encima de la media de lo que lo hicieron durante el gobierno del PP. Y es cierto, y es una buena noticia. Sin embargo, lo que no parece tan buena noticia es el hecho de que los beneficios de las cinco mayores entidades financieras españolas, ya de por sí bien abultados, hayan crecido siete veces más que los salarios. Sus ingresos crecen, sí, pero quien a costa de los ciudadanos: las hipotecas cada vez nos resultan más difíciles de pagar, las comisiones por casi cualquier operación se disparan, la especulación inmobiliaria (fomentada en parte por estas grandes corporaciones) eleva el precio de la vivienda.

Es innegable que en nuestro país sigue existiendo una fuerte polarización entre una minoría, que multiplica cada año sus beneficios; y una mayoría, que apenas nota el crecimiento económico español. Durante esta legislatura, ya prácticamente acabada, se han dado muchos pasos interesantes para acabar con esta situación. Pero aún queda muchísimo por andar. Es por ello que, para seguir avanzando, es necesario apostar por un nuevo gobierno de izquierdas.

Para acabar, de nuevo, tres preguntas: ¿Qué ocurre cuando Alfons López Tena es entrevistado en la Cadena Cope? Esto. ¿Qué ocurre cuando el principal partido de la oposición se dedica a boicotear compulsivamente el sistema judicial? Esto. ¿Y qué ocurre cuando la Conferencia Episcopal se lucra a costa del radicalismo político? Esto.

Seguir leyendo » · Escrito el: 26-October-2007 · · 7 comentarios »

Yo me llamo Josep Lluís, no José Luis

Carod RoviraQuién nos lo iba a decir. Después de un Llamazares gris, perdido en los detalles, y con poca capacidad para explicar las interesantes propuestas políticas de su partido; y un Duran i Lleida encantador de serpientes, astuto en esquivar las preguntas más incómodas, y con alguna que otra frase realmente desafortunada; salió a escena uno de los políticos más carismáticos que tenemos en España. Se puede estar de acuerdo o no con sus ideas, a algunos les pueden parecer absurdas sus reivindicaciones, pero es innegable que el pasado martes Carod-Rovira estuvo brillantísimo, casi inmejorable.

Para sorpresa de todos, el político republicano consiguió adaptarse perfectamente a la filosofía del programa y tuvo una actuación casi de libro: se mostró cercano a los ciudadanos, combatiente cuando tenía que serlo, reflexivo pero claro en sus explicaciones, e insistente en defender sus principios e ideas. Hacía mucho tiempo que no hablaba así. En el programa, pudimos apreciar en su máximo esplendor a un político que, en 2004, consiguió multiplicar por ocho la representación parlamentaria de su partido.

Pasemos ahora de las formas a las ideas: si una conclusión pude extraer de la intervención de Carod-Rovira es que, en España, los más separatistas son precisamente los mal llamados nacionalistas “españoles” (que más que españolistas, lo que son es castellanistas). Porque en este país no se entiende que, cuando se hace un boicot contra el cava catalán, se está haciendo un boicot contra el cava español. Que, cuando existe ese rechazo a aprender catalán (como el que mostraron varios de los ciudadanos entrevistadores), el rechazo se produce contra la cultura española.

No se entiende que España es algo más que únicamente Castilla, que España también es Catalunya, y Galicia, y el País Vasco. El origen de este nacionalismo tan políticamente activo que vivimos en los últimos años no se debe al espoleo de las clases políticas de estos territorios, sino a la continua denigración y represión que los sectores más castellanistas ejercen contra la cultura y la identidad política catalana. Como en tiempos de Franco.

Como explicaba Julio Anguita en el artículo que cité hace unos días, la unidad de España no puede estar basada en la unidad cultural e identitaria de un Estado de las Autonomías que ha quedado obsoleto. A nivel personal, me gustaría que España permaneciera sin cambios en sus fronteras, pero la unidad de este estado debería estar basada en una organización federal; en la unidad de aquellos que, libremente, quieren convivir en un país en el que se respeten las diferencias. Parafraseando la expresión de Xavier, de hace unas semanas, hasta el día en que no escuchemos un ‘Visca Espanya‘ y los castellanistas no se escandalicen por ello; hasta ese día, la única solución posible para mantener con vida la lengua y la identidad catalana será su independencia.

Pero su intervención dio para muchísimo más: aunque tuvo sus luces y sus sombras, varias de sus respuestas me parecieron geniales. Directas y claras, como pedía el formato. En especial, me gustó mucho la referencia a la democraticidad de sus propuestas, algo que nunca está de más (por cierto, ERC es en la actualidad uno de los partidos con mayor democracia interna del conjunto español), su rechazo explícito a la violencia, y su deseo que todos los españoles seamos de verdad iguales ante la ley, de forma que, si ha de ser delito la quema de imágenes, que lo sea, pero independientemente de quién protagonice la figura quemada, algo que ya comenté en este blog.

Para acabar, había pensado enlazar el vídeo de su intervención en el programa, pero al final he optado por otro video, de hoy, que me ha gustado muchísimo. Se trata de un pequeño spot de propaganda pre-pre-electoral del PSOE, protagonizado por el presidente que, lejos de incidir en la ‘guerra de los vídeos‘, opta por mostrarse cercano, amable y accesible a los ciudadanos. Me parece un paso muy acertado, y de verdad deseo que toda la campaña de los socialistas de cara a las elecciones de marzo siga este estilo. Que para crispar y atacar ya tenemos suficiente con el PP y el bunker.

Seguir leyendo » · Escrito el: 18-October-2007 · · 14 comentarios »

Dominio Público

Una de las secciones que, personalmente, más me está gustando del nuevo diario de Mediapro – además de sus portadas, tan cargadas de razón – es ‘Dominio Público‘, espacio diario en el que destacados intelectuales del mundo de la justicia, la política, la economía y las ciencias ofrecen su autorizada opinión sobre un tema de mayor o menor actualidad. En concreto, en la última semana hemos podido leer tres artículos realmente muy interesantes, con ideas contradictorias (en el sentido no peyorativo de la palabra) pero bien expuestas, sobre el modelo territorial español y su posible evolución futura. Me considero un gran partidario del diálogo, acerca de todo y con todos, y creo que debates sobre temas como éste, apartado normalmente de la arena política y utilizado únicamente como arma arrojadiza entre los diferentes partidos, pueden ser muy saludables para la democracia española, tan contaminada en su funcionamiento por aquellos que actuan como partidos casi anti-sistema. Me reservo para otro momento mi opinión sobre esta tema, y me limito a citar un pequeño extracto representativo de cada artículo.

El Estado Federal es un Estado unitario que basa y centra su unidad en otros modos, otros contenidos y otros consensos ciudadanos. Es hijo de una voluntad general respetuosa con los hechos y precipitados históricos, pero además, y en plena igualdad con ello, respetuosa con la decisión libremente manifestada de cada entidad. El Estado Federal que la III República debe diseñar y organizar tiene competencias federales que garanticen en cada territorio el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y medioambientales para todos y cada uno de sus habitantes. La ciudadanía y sus derechos forman parte del acervo común de todos los federados.

Julio Anguita, “¿Qué República?

Ya están conseguidos los objetivos modernizadores comunes a catalanes y españoles, España ya es democrática y europea, pero tan adversa a la diversidad como siempre, no se concibe como plurinacional sino como unitaria, y percibe a los ‘diferentes’ no como un activo a promover sino como una molestia a eliminar. Proclama que Catalunya es España, pero piensa y actúa que Catalunya es de España. Una posesión.
Intentamos de buena fe una corrección del expolio fiscal, el dominio político y la discriminación económica y cultural. Tendimos la mano para sólo recibir insultos, boicots y engaños, y un Estatuto que no se aplica ni cumple, pues este Gobierno español, como los anteriores, no tiene por qué cumplir la ley cuando afecta a Catalunya. No pasa nada, ya lo avalarán como siempre los Tribunales Supremo y Constitucional, que para eso los nombran el PP y el PSOE.
Se equivocan: bloqueada bajo España, maltratada en España, insultada por España, harta de España, a Catalunya sólo le queda un camino: la independencia.
España tiene mucho a ganar con un Estado catalán, perdería un miembro descontento y problemático pero ganaría un buen vecino y amigo, y podría superar los bloqueos que sufren las libertades y la democracia por causa de una estructura institucional concebida y practicada para asegurar el dominio de una mayoría nacional española sobre las minorías nacionales. (…) Se ponga como se ponga, la independencia de Catalunya es ineluctable e inevitable. Mene Tequel Parsin. Ha empezado la cuenta atrás.

Alfons López Tena, Dependencia o independencia de Catalunya

(…) [E]n primer lugar nadie nos ha demostrado todavía las ventajas que un pueblo “independiente” tiene en pleno siglo XXI, ni qué avances supondría para cada uno de los ciudadanos y ciudadanas, ni que beneficios podríamos realmente obtener. Es cierto que se han de mejorar los pactos y las alianzas y que todo autogobierno fuerte ha de establecer los vínculos entre competencias y las formas de financiación de los servicios que llegan a la ciudadanía, pero al mismo tiempo debe construir la necesaria coordinación estatal de los organismos federales que permiten mejorar las relaciones mutuas, sin empeorarlas, ni agredirlas.
El federalismo da respuesta a la complejidad de nuestra democracia y a la pluralidad de nuestros pueblos, ya que es capaz de conseguir la UNIDAD en los objetivos de convivencia, respetando la DIVERSIDAD de los componentes de una nación. Es en palabras del excelente discurso inaugural del ICSP, que hizo el profesor Ramón Máiz: “El estado constitucional sin soberano, que ejerciendo un PROFUNDO AUTOGOBIERNO, es capaz también de ejercer un GOBIERNO COMPARTIDO”. Creo que, si comprendemos más, podremos superar la conllevancia y construir caminos de respeto, con el objetivo de la convivencia en libertad, igualdad y autogobierno.

Carme Valls-Llobet, Conllevar o Comprender

Rajoy banderita Por cierto, tres preguntas: ¿por qué apenas ha tenido repercusión en los medios de comunicación la nueva edición de ‘Tengo una pregunta para usted’ de hoy martes, con Carod-Rovira, Duran i Lleida, y Llamazares? ¿En qué se diferencia exactamente la dictadura fascista del General Franco del nazismo o el estalinismo para qué Jaime Mayor Oreja no la condene? (Esta me la respondo yo: es que eran los suyos los que reprimían, asesinaban y robaban. ¿Alguien puede decirle por favor a Rajoy que en su escalada de fervor patriótico lo único que está consiguiendo es generar vergüenza ajena?

Seguir leyendo » · Escrito el: 16-October-2007 · · 1 comentario »

¿Lo más simple es lo más efectivo?

Joan Tardà Uno de los temas más candentes durante esta semana en los foros de debate político ha sido la propuesta de ley promovida por ERC e IU-ICV en el Congreso de los Diputados, en la que se planteaba la creación de una Renta Básica de Ciudadanía. Recibida con indiferencia o incluso con desprecio por parte del resto de diputados y los principales medios de comunicación (El País, sin ir más lejos, la citaba con una imparcialidad bastante discutible), lo cierto es que, se esté de acuerdo o no con la idea, éste es un debate que debe tenerse en consideración, pues quizás por esta vía podamos encontrar una solución a la actual crisis del Estado de Bienestar occidental.

La renta básica en sí es bastante fácil de entender, como política pública: se trata de un ingreso mensual, pagado por el Estado (ya sea a nivel estatal, federal, autonómico o local), a todos los ciudadanos de un país, de forma incondicional. No importa el nivel de ingresos, el sexo, la edad, el estado civil, la religión, la situación laboral, etc. Incluso aunque un ciudadano decidiera dejar de trabajar de forma remunerada, seguiría percibiendo esta renta. Respecto a su cuantía, la propuesta de ERC e IU preveía una renta básica de 5.400€ anuales para los adultos, que sustituirían al resto de prestaciones directas, siempre que éstas fueran inferiores. Como vemos, se trata de algo diferente a otro tipo de subsidios, directos o indirectos, ya existentes, como el PER, la prestación por desempleo, las desgravaciones fiscales, o las pensiones no contributivas.

El argumento que justifica esta medida es, por así decirlo, más complejo. Sus partidarios argumentan que un salario ciudadano permitiría que las personas tuvieran una libertad real, un autogobierno efectivo, dado que no tendrían que depender de nadie. Se acabarían, así, los problemas de jóvenes que no pueden emanciparse, de mujeres maltratadas que dependen económicamente de maltratadores, de minusválidos que no pueden valerse por sí mismos, etc. Permitiría, en definitiva, vivir con mayor dignidad. Además, en lugar de fomentar el parasitismo, fomentaría la iniciativa económica de proyectos no rentables a corto plazo (dado que reduciría la sensación de riesgo), así como la solidaridad, la auto-ocupación, el reconocimiento de las labores no-remuneradas (como, por ejemplo, el trabajo de las amas de casa) y la participación política, puesto que reduciría la dependencia respecto al trabajo remunerado y aumentaría el tiempo libre. Por último, sus partidarios aseguran que reduciría el clientelismo que se da en el reparto de las prestaciones públicas (eliminando las pensiones de invalidez, por ejemplo, desaparecerían los casos de fraude).

De hecho, esta propuesta no es nada nueva. Ya Luther King en 1967 se mostraba partidario de esta medida como manera de erradicar la pobreza:

I am now convinced that the simplest approach will prove to be the most effective — the solution to poverty is to abolish it directly by a now widely discussed measure: the guaranteed income.

Sin embargo, no hace falta pensar mucho para encontrarle unos cuantos inconvenientes a esta propuesta. De hecho, la primera vez que oí hablar de la renta básica, en una conferencia de Joan Tardà (ERC), hace unos años, el mismo diputado ya reconocía las diferencia de opiniones que se daban incluso dentro de su partido. Como ya he comentado en este blog en varias ocasiones, no soy nada partidario de las prestaciones directas a los ciudadanos, puesto que, a medio plazo, se traducen en un incremento de precios (en este caso concreto, el efecto se traduciría en un incremento general de la inflación). Además, el carácter redistributivo de la renta básica es debatible, así como el hecho de si fomenta o no el parasitismo social. Y todo esto por no hablar del principal inconveniente: esta medida representaría un gasto enorme para el Estado (según el diputado socialista Miguel Ángel Millán, unos 310.000 millones de euros, “más que todo lo que el Estado va a ingresar en 2008″) y, por tanto, sería casi imposible de financiar.

En cualquier caso, no deja de ser una propuesta interesante, sobre la que debemos reflexionar, puesto que quizás el futuro de nuestro actual Estado de Bienestar, en crisis, pase por medidas muy parecidas a ésta, que a pesar de todo, no es… diabólica.

Más | “Renta Básica Universal” en la Wikipedia, con una entrada bastante completa. | “¿Quién teme a la renta básica de ciudadanía?“, artículo de Antoni Domènech y Daniel Raventós.

Seguir leyendo » · Escrito el: 05-October-2007 · · 1 comentario »