Un año de ‘Becario en Moncloa’

Durante el día de hoy, ‘Becario en Moncloacumple un año en la red. Para celebrarlo, he preparado esta recopilación con las entradas más vistas, enlazadas o comentadas, que estará disponible a partir de ahora en el apartado ‘archivos’, siguiendo el ejemplo de la ‘hemeroteca de anotaciones’ de la Moqueta Verde, y que iré actualizando de vez en cuando.

También me gustaría aprovechar esta entrada para dar las gracias a todos aquellos que, durante los últimos 12 meses, se han pasado por aquí o han dejado un comentario, así como a todos los medios de comunicación (La Vanguardia, RAC1, RadioCable…) y blogs que han enlazado o citado esta página, y por supuesto por la nominación al premio Enrique Padrós. Un agradecimiento muy especial también para quien me ‘regaló’ el nombre del blog y me sugirió la idea de esta metafórica posición de observador de la política española, pues sin él nada de esto sería posible.

COMPORTAMIENTO POLÍTICO

  • Ideología y voto. Repaso a la importancia de la ideología en el estudio del comportamiento electoral español, y a como ésta se muestra bastante sensible a las estrategias de los partidos políticos. (20 de diciembre de 2007)
  • Joventud progresista, madurez conservadora. Los más jóvenes tienen una ideología media más a la izquierda que los más adultos: ¿efecto ciclo vital, efecto cohorte o efecto período? (2 de abril de 2008)
  • Quince años después. ¿Qué influencia tuvieron los debates González-Aznar en las elecciones 1993? Efectos sobre la imagen de los candidatos, la movilización electoral y el sentido del voto. (25 de febrero de 2008)
  • Vota con todas tus fuerzas. Votar es imprescindible: la política nos afecta, no todos los políticos son iguales, no todos los políticos son unos corruptos… (6 de marzo de 2008)
  • La batalla por el centro. El PP lucha por desactivar el voto ideológico y el PSOE intenta compensarlo con una campaña de perfil elevado, ambos en búsqueda del votante de centro. (7 de febrero de 2008)
  • PARTICIPACIÓN ELECTORAL

  • Mitos y leyendas electorales (I). ¿El sistema electoral beneficia a los partidos nacionalistas? ¿La izquierda es más abstencionista? (4 de febrero de 2008)
  • Mitos y leyendas electorales (II). ¿Es cierto el mito de ‘It’s the economy, stupid’? ¿Qué hay de verdad en el discurso de la derecha sobre la inmigración: efecto llamada, delincuencia, ‘aquí no cabemos todos’…? (11 de febrero de 2008)
  • Mitos y leyendas electorales (y III). ¿Es la Ley d’Hondt la causa del bipartidismo que existe en España? ¿El voto útil es una invención de los socialistas para robar votos a IU? (13 de febrero de 2008)
  • Un voto no tan útil (I) y Un voto no tan útil (II). Las expectativas electorales de IU se ven limitadas por el famoso ‘voto útil’, aunque el concepto de utilidad es bastante relativo en algunas provincias. (26 de mayo y 22 de diciembre de 2007)
  • La obligación de votar. ¿Es conveniente instaurar la obligatoriedad del voto? ¿Cómo se podría establecer? ¿La normativa española lo permitiría? (28 de junio de 2007)
  • El PSOE y el voto oculto. Las encuestas sugieren que parte de los votantes del PSOE podrían no estar declarando su voto: ¿los datos de elecciones anteriores corroboran esta hipótesis? (7 de enero de 2008)
  • Tensión demoscópica. Los sondeos muestran un empate técnico: ¿están manipuladas las encuestas? ¿la perspectiva de unas elecciones ajustadas beneficia al PSOE? ¿habrá ‘voto económico’? (17 de enero de 2008)
  • Últimas encuestas. A unas horas de cerrarse el plazo legal de publicación de sondeos, análisis del panorama que nos marcan de cara a las elecciones del 9M. (2 de marzo de 2008)
  • La participación ha beneficiado al PP. Ponemos a prueba la hipótesis de que el abstencionismo perjudica especialmente al PSOE a partir de los resultados del 9M, con una sorprendente conclusión. (14 de marzo de 2008)
  • PARTIDOS POLÍTICOS

  • La soledad de Zapatero y La soledad de Rajoy. Ser líder de un partido como el PP o el PSOE no siempre es fácil, especialmente cuando se aproximan vientos de tormenta. (19 de junio de 2007 y 31 de marzo de 2008)
  • Ideas para una mayoría. Cuatro claves en la estrategia del PSOE que le pueden asegurar una nueva mayoría: contrarrestar el discurso del ‘cambio tranquilo’ del PP enfatizando los logros de la legislatura, ocultando los errores y buscando el voto ideológico. (30 de mayo de 2007)
  • Manipula, que algo queda. El PP se convierte, con el bloqueo de la renovación del CGPJ, en un ‘troll político’, boicoteando de forma sistemática todas las iniciativas del gobierno. (30 de septiembre de 2007)
  • Sin novedad en el frente. La posición de Convergència i Unió ante las elecciones del 9 de marzo: posibles estrategias electorales, expectativas sobre su resultado y perfil de su candidato. (10 de enero de 2008)
  • Todo es posible con Mariano Rajoy. El Partido Popular se presenta a las elecciones de 2008 con un mensaje populista, poco sincero y… no muy original. (30 de noviembre de 2007)
  • Asuntos interiores. A escasos días de las elecciones, las disputas en el seno de los partidos pueden erosionar sus expectativas electorales el 9M. (15 de febrero de 2008)
  • Izquierda Hundida. ¿Cuál es la causa de la hecatombe electoral de IU? ¿Es cierto que se han visto sobrepasados por un ‘tsunami bipartidista’ y por el voto útil? (17 de marzo de 2008)
  • ELECCIONES

  • Jornada electoral 27M. ¿Cuáles hubieran sido los resultados de las elecciones del 27M si en vez de ser municipales hubieran sido generales? (29 de mayo de 2007)
  • Ista, ista, ista. Celebramos los 25 años de la primera victoria socialista de la democracia recordando el famoso spot electoral que les llevó a la presidencia. (28 de octubre de 2007)
  • González vs. Aznar. En vísperas del cara a cara entre Zapatero y Rajoy, recordamos cómo fue el debate entre González y Aznar en 1993, gracias a un documental emitido por La Sexta. (19 de febrero de 2008)
  • Cien días. ¿Qué podemos esperar de la campaña electoral de 2008? Tres claves: el tipo de campaña, su contenido y la posible movilización de la izquierda. (5 de diciembre de 2007)
  • Rajoy pierde, Zapatero no arrasa. Análisis del resultado del primer debate entre los candidatos, en el que la victoria poco clara de Zapatero le da aliento a Rajoy para seguir la campaña. (27 de febrero de 2008)
  • COMUNICACIÓN

  • Tendencias en la relación entre medios y política. En su papel de intermediarios entre ciudadanos y políticos, los medios de comunicación generan dinámicas de personalización, profesionalización y espectacularización de la política. (26 de junio de 2007)
  • Yo me llamo Josep Lluís, no José Luis. Carod-Rovira sorprende con su intervención en el programa ‘Tengo una pregunta para usted’, y genera una reflexión sobre qué es y qué no es España, y sobre en qué debería estar fundamentada su unidad. (18 de octubre de 2007)
  • Campaña 2.0. El PSOE busca en Internet nuevas vías para hacer llegar su mensaje electoral. (27 de noviembre de 2007)
  • Supercatalunyipastarrufimillonoso. ¿Dónde está la frontera entre la parodia y la ridiculización? El caso de “Polònia”. (9 de octubre de 2007)
  • PERIODISMO CIUDADANO

  • Felipe. Crónica del míting del PSOE en Cáceres, el 22 de febrero de 2008. (23 de febrero de 2008)
  • Cierre de campaña en Madrid y Un día triste, muy triste. El asesinato de Isaías Carrasco precipita el fin de la campaña electoral. Algunos, sin embargo, no se dan por enterados y, en un ejercicio de hipocresía política y ausencia de moral, organizan manifestaciones en contra del gobierno de Zapatero (7 de marzo de 2008).
  • Noche electoral, en Twitter y No nos has fallado. Seguimiento de la noche del 9 de marzo, desde la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. (9 y 10 de marzo de 2008)
  • POLÍTICAS PÚBLICAS Y ECONOMÍA

  • Burguesía y proletariado. La crisis de infraestructuras en la capital catalana genera una serie de interrogantes: ¿a quién beneficia la construcción del AVE? ¿y quién paga sus consecuencias? (26 de octubre de 2007)
  • Así no, Zapatero, así no. Los 2.500 euros por hijo prometidos por Zapatero en el Debate del Estado de la Nación son una medida poco equitativa, poco eficaz y, desde luego, poco progresista. (8 de julio de 2007)
  • Un fantasma recorre Europa…. La escalada de precios del petróleo afecta a la economía y alienta los temores a una posible estanflación en Europa. (21 de noviembre de 2007)
  • ¿Lo más simple es lo más efectivo?. La votación de una propuesta de ley en el Congreso sobre la Renta Básica de Ciudadanía abre el debate sobre la conveniencia o no de esta medida. (5 de octubre de 2007)
  • Inmigración y política. El éxito de Plataforma per Catalunya pone sobre la mesa un debate necesario sobre las políticas de inmigración. (2 de junio de 2007)
  • Seguir leyendo » · Escrito el: 25-April-2008 · · 14 comentarios »

    CiU: A la derecha de la izquierda

    Siempre me ha llamado bastante la atención el hecho de que en Catalunya y en España, los partidos ‘a la derecha de la izquierda’ muestran normalmente bastantes reparos a la hora de auto-definirse como ‘de derechas’. Quizás por la herencia que el franquismo ha dejado en nuestro vocabulario político (en el que el término ‘derecha’, para algunos, tiene ciertas connotaciones negativas) o quizás porque de verdad no lo son, la cuestión es que formaciones políticas como el Partido Popular, Convergència i Unió o el Partido Nacionalista Vasco han optado normalmente por otras fórmulas a la hora de ubicarse en el eje ideológico: conservadores, centristas (o centro-derechistas), convergentes, liberales… Por tanto, una cuestión que nos podemos plantear sería: ¿son estos partidos realmente de ‘derecha’? En el caso del PP, creo que no hay dudas a la hora de ubicarlo a la derecha (más adelante apoyaré esta afirmación con datos) pero, ¿y en el caso de CiU? ¿Podemos clasificar a la coalición en el grupo de los partidos de derecha, junto a los populares?

    Antes de continuar, creo que son necesarias un par de aclaraciones. La primera es terminológica: ¿qué entendemos por ‘derecha’ e ‘izquierda’? Definiciones las hay a centenares, aunque, en mi opinión, la que utiliza la mayoría de ciudadanos es la que asigna a partidos de izquierda la defensa de valores e ideas como la igualdad de oportunidades, la tolerancia, la participación, la necesidad de justicia social, la apuesta por un Estado garantista y protector, etc; y a partidos de derecha principios como el de una autoridad fuerte, el mérito, el trabajo, la fe en el mercado, la idoneidad de un Estado mínimo y poco regulador, etc. En el caso de CiU, hemos de tener presentes dos apreciaciones más. Por un lado, no podemos olvidar que se trata de una coalición de dos partidos, con perfiles ideológicos algo diferentes. No obstante, en este artículo, los trataré como uno solo, dado que los ciudadanos, cuando votan, votan a los dos, porque presentan un programa único a las elecciones y porque a la hora de ubicarlo ideológicamente, los votantes ya tienen en cuenta estos dos perfiles diferentes. Además, en segundo lugar, la presencia en Catalunya de un segundo eje de conflicto político (el territorial), puede difuminar la visión que los ciudadanos tengan de este partido porque, en términos generales, existe un leve solapamiento entre ambos (la izquierda tiende a ser más ‘descentralizadora’ que la derecha, al menos en el caso español) y, además, algunos ciudadanos que den prioridad al eje territorial a la hora de emitir su voto, pese a ser de izquierdas, pueden tratar de acomodar su voto con su ideología, ubicando al partido más a la izquierda de lo que realmente está.

    Dicho esto, intentemos responder con datos a la pregunta que formulaba al principio. Una primera forma de verlo sería a partir de los datos qué nos indican en qué punto del eje ideológico sitúan los ciudadanos a la coalición (recordemos que el 1 es izquierda y el 10 derecha y que, por tanto, el ‘centro’ es el 5,5). En el siguiente gráfico se recoge esta cifra durante las últimas seis citas electorales (los datos corresponden a las encuestas post-electorales del CIS excepto para 2008, en que he utilizado la pre-electoral).

    Gráfico 1: Evolución ubicación ideológica partidos según ciudadanos

    Fuente: Post-electoral CIS 2004
    (CiU* se refiere únicamente a los votantes de la coalición)

    Como vemos, la ubicación media de CiU ha ido variando en función de las elecciones (en los dos primeros casos, seguramente debido al bajo número de observaciones de la muestra), pero en general se ha mantenido en la horquilla 5,5-6,5, estabilizándose en los últimos 12 años un poco por encima del 6. Si comparamos estos datos con los del PSOE (centro-izquierda) o PP (derecha), la coalición se ha mantenido bastante equidistante respecto los dos otros partidos, con lo cual podríamos ubicarla sin miedo a equivocarnos claramente en el centro-derecha ideológico. Resulta bastante curioso comprobar como, además, los votantes de CiU (representados como CiU*) adjudican al partido una posición más centrada que el resto de votantes (quizás por lo que comentábamos antes del cambio en la ‘percepción’ como consecuencia del ‘hecho’).

    Una segunda forma de estudiar el tema a partir de datos de encuesta partiría de la metodología utilizaba por Pablo Fernández en este artículo de La Moqueta, y consistiría en ver la ubicación de CiU en el espectro ideológico en función de la propia ubicación de los votantes en dicho eje. El reducido tamaño de la muestra resta valor estadístico al gráfico que podemos ver bajo estas líneas, pero en cierto modo se intuye que puede ocurrir algo muy parecido a lo que Lluís Orriols definía como ‘efecto V’, en el caso del Partido Popular, aunque en este caso no tan pronunciado. Sería interesante comprobar a partir de una muestra más amplia si efectivamente es así o no. Lo dejamos para próximos artículos.

    Gráfico 2: Ubicación CiU en función de la ideología del encuestado

    Fuente: post-electoral 2004 CIS

    Una crítica evidente a estos gráficos es que se basan únicamente en percepciones subjetivas de los ciudadanos, algo que es cierto. Una manera de superar este problema (incurriendo en otros, pero eso es ya otra historia) es utilizar los datos del Comparative Manifest Project que, como ya expliqué brevemente hace un tiempo, ha analizado durante más de 30 años los programas electorales de los partidos políticos de casi 25 países, ubicándolos a la derecha o a la izquierda en función de una clasificación de -100 (izqda.) a 100 (dcha.). La clasificación, a la que se llega tras la aplicación de un programa informático, tiene en cuenta la presencia en el texto de determinadas cadenas de palabras, que se ordenan bajo diferentes categorías (economía planificada o de mercado, bienestar, paz internacional…) a las que posteriormente se adjudican diferentes valores.

    En el caso español, creo que existen datos para prácticamente todo el período democrático, aunque lamentablemente de los que yo dispongo llegan únicamente a 1996. En el gráfico siguiente podemos ver los referidos al PSOE, PP e CiU.

    Gráfico 3: Evolución ideológica por partidos

    Fuente: CPM

    Hay varios aspectos que podemos comentar de estos datos. En primer lugar, llama bastante la atención la ‘deriva’ hacia la izquierda de los tres partidos en 1989, algo que se mantiene durante las siguientes elecciones. Sería interesante pensar por qué, si es un problema de los datos o si efectivamente los tres partidos adoptaron un discurso mucho más progresista en dichos comicios. Por tratar de imaginar alguna explicación, podríamos pensar que los socialistas intentaron competir por la izquierda con IU, despreocupándose del centro, que el PP buscó con un discurso menos conservador. En este ‘viaje al centro’, además, le acompañaría la coalición catalanista, que se mantiene un programa relativamente cercano al del PP, al menos en términos ideológicos. A la vista de los datos, parece que la diferencia que perciben los votantes entre ambos partidos es superior a la que sus programas electorales indican.

    Respondiendo a la pregunta que planteaba al inicio, ¿es CiU un partido de ‘derechas’? Sí. Por un lado, los ciudadanos lo ubican en el espectro ideológico en el centro-derecha y, aunque sus votantes tengan una imagen más ‘centrada’ de la coalición, siguen ubicándola por encima del 5,5. Por otro, al analizar los datos del CPM, pese a clasificar el programa del partido como ‘de izquierdas’, la relatividad del eje ideológico en función del país que estemos analizando nos obliga a compararlo con otros partidos para llegar a una respuesta. Y el hecho de que no esté demasiado lejos del Partido Popular parece indicarnos que CiU se ubica más a la derecha de los que los ciudadanos encuestados opinan. Así ha quedado refrendado también en la poco científica pero sin duda interesante encuesta que lancé hace una semana, en la que, de un total de 14 votos, tan sólo tres se decantaron por la opción ‘centro’, mientras que la mayoría optó por el ‘centro-derecha’ (6) o la ‘derecha’ a secas (4).

    Seguir leyendo » · Escrito el: 22-April-2008 · · 11 comentarios »

    Primeros pasos

    El segundo gobierno de Zapatero empezó a rodar a finales de la semana pasada y hoy, observadas las reacciones de los diferentes sectores sociales al nombramiento de los diferentes ministros y ministras, y conocidas algunas de las primeras medidas que se aprobarán, es momento de hacer una breve valoración de estas decisiones, pues de ellas podemos deducir algunos de los puntos centrales de la estrategia que seguirá el PSOE durante esta legislatura.

    La primera observación que podemos hacer es que éste gobierno será un gobierno de gestión más que de iniciativa política. Tras una legislatura, la anterior, con bastante movimiento en el terreno legislativo (al menos de cara a la opinión pública), el principal reto del nuevo ejecutivo es desplegar eficazmente algunas de estas leyes (dependencia, igualdad, lucha contra la violencia de género…) y capear el temporal en lo económico, mediante reformas estructurales y medidas coyunturales, que sin duda serán impopulares. En el terreno de la lucha partidista, las propuestas políticas que se han ido conociendo en las últimas horas nos indican que esto se traducirá en una carrera desbocada hacia el centro político.

    Y precisamente ésta parece ser la estrategia del PSOE de cara a las elecciones de 2012 (y todas las que quedan hasta entonces): la reconquista del centro político. A falta de encuestas post-electorales, una posible interpretación de los resultados del 9M nos indicaría que lo que ha alejado a Zapatero de la mayoría absoluta ha sido una pérdida por el centro, de alrededor de 2-3 puntos sobre el total de votantes, que habrían optado por votar al PP. Tres hipótesis que podrían explicar este supuesto trasvase de votos serían, en primer lugar, el voto económico de castigo al PSOE y premio al PP (por una campaña centrada en ‘lo que de verdad importa’); en segundo lugar, la respuesta a la utilización del conflicto territorial como arma política por parte del PP (en una legislatura de aprobación de nuevos estatutos); y, en tercer lugar, el voto religioso (no olvidemos que la Conferencia Episcopal pidió abiertamente el voto para la formación popular).

    Sin embargo, en mi opinión, esta estrategia es errónea. Si bien puede ser cierto que el voto del centro ha alejado a Zapatero de la mayoría absoluta, más verdad es aún que ha sido el voto de la izquierda (unos tres puntos, procedentes de partidos minoritarios) el que le ha reportado la victoria. De nuevo, y con afán únicamente especulativo, podemos pensar tres razones para este trasvase de votos: la articulación del voto anti-PP en torno a los socialistas (sobre todo en Catalunya, donde en las anteriores elecciones el rechazo a Aznar favoreció a ERC), el voto de castigo a partidos minoritarios por su desunión interna o por otros temas (los casos de IU, ERC, CC, CHA, PNV) o el voto de ‘premio’ a Zapatero por haber escorado hacia la izquierda su acción de gobierno durante gran parte de la legislatura.

    Desde mi punto de vista, este último elemento ha sido el más importante a la hora de entender su victoria. Y, sin embargo, los primeros días de este segundo gobierno parecen mostrar que su estrategia durante esta legislatura será la opuesta. Teniendo en cuenta que este apoyo de la izquierda es bastante coyuntural, y que los guiños de Zapatero al centro durante la campaña electoral no tuvieron demasiado éxito, me inclino a pensar que estos primeros pasos van en la dirección equivocada. Veremos y comentaremos cómo evoluciona este tema.

    Pero no todo es negativo: hay un par de noticias que creo que debemos valorar como muy positivas, al menos desde el punto de vista de los intereses de los socialistas. En primer lugar, el nombramiento de Carme Chacón (catalana, jove, mujer y embarazada) como ministra de Defensa es un verdadero acierto desde el punto de vista político (y también social, por supuesto), por tres motivos. El primero es obvio: la imagen de Chacón pasando revista a las tropas tras su nombramiento es una instantánea que se vende sola y que ya de por sí merece ser portada (como efectivamente, así ha sido, y no únicamente en España). Y ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras. En segundo lugar, la decisión desde el punto de vista electoral también es acertada: pese a las críticas de la derecha más machista, la igualdad de género es un discurso que ha calado hondo en la sociedad, y contra el que nadie actualmente está en contra (al menos, no lo reconoce públicamente). Es, en consecuencia, una imagen que no hace perder votos, tan solo ayudará retenerlos o ganarlos, especialmente entre las mujeres (que según la encuesta pre-electoral del CIS, daban un apoyo al PSOE tres puntos superior al de los hombres). Por último, en tercer lugar, la elección de Chacón para dirigir Defensa es una decisión que refuerza su papel en el gobierno y que sin duda aumentará su valoración y apoyo popular, lo cual relanzará su carrera como presidenciable en Catalunya o, quién sabe, quizás como delfín de Zapatero.

    Acabo con una segunda noticia que valoro también muy positivamente: el nombramiento de Nieves Goicoechea, hasta el momento corresponsal de la Cadena SER en la Moncloa, como responsable de comunicación del gabinete presidencial. La comunicación externa fue uno de los puntos débiles del gobierno de Zapatero durante la pasada legislatura (ya lo comentamos aquí hace un tiempo), tal y como incluso González se atrevió a recordarle durante el multitudinario mítin en el Palau Sant Jordi durante la pasada campaña electoral. Y el líder socialista parece dispuesto a que esto no vuelva a repetirse durante los próximos cuatro años. Para ello, la clave estará en uno de los 8 puntos que Geógrafo Subjetivo propone para conseguir una comunicación de calidad: el control de la agenda. Si el PSOE consigue arrebatarle al PP la capacidad de ir marcando el ritmo y el contenido de la información durante estos años, estará un paso más cerca de no abandonar la Moncloa.

    Seguir leyendo » · Escrito el: 16-April-2008 · · 1 comentario »

    Ni tutelas ni tutía

    La – hasta cierto punto – derrota política que ha supuesto para el PSOE el no conseguir la mayoría absoluta en la sesión de investidura, algo inédito en nuestro país desde 1981, ha tenido un protagonismo bastante relativo en los medios durante los últimos días, ensombrecida por la soterrada lucha interna que se vive en el Partido Popular. Es difícil prever qué ocurrirá de aquí al Congreso del mes de junio: ¿colmará Esperanza Aguirre sus poco ocultas ambiciones? ¿conseguirá Mariano Rajoy recuperar el liderazgo efectivo del partido? Seguramente, tardaremos años en saber con exactitud qué está ocurriendo estas semanas en los despachos de Génova 13, pero sí podemos tratar de interpretar los hechos a partir una clave que, en mi opinión, explica todo lo que ha pasado, pasa y pasará en el seno del PP.

    La ‘piedra de Rosetta’ del funcionamiento del PP la encontramos en el X Congreso del Partido, en abril de 1990, en el que José María Aznar fue elegido Presidente del partido. Su elección supone la culminación de un proceso de refundación de la formación política, iniciado un año atrás, que pasa no únicamente por el cambio de nombre (de Alianza Popular y su ‘marca electoral’ Coalición Popular, a únicamente Partido Popular), sino también por el inicio de un cambio de discurso, abandonando posiciones más conservadores y optando por un programa más liberal. En este proceso de cambio, hay una idea que resulta clave: la unidad política. En la memoria había quedado bien grabado el Congreso Extraordinario de 1987, en que Hernández Mancha y Herrero de Miñón se disputaron, en un clima de gran tensión, la sucesión de Fraga al frente del partido.

    Tras el fracaso de las elecciones europeas, autonómicas y municipales de 1987 y una fallida moción de censura al gobierno de González, Hernández Mancha, el elegido sucesor unos meses antes, dimite y es sustituido de nuevo por Fraga. En un momento en que el partido vive sus horas más bajas, Aznar, elegido como candidato para las elecciones de 1989, sorprende al conseguir un resultado muy por encima de lo esperado. Meses después, capitaliza este éxito convirtiéndose en Presidente del Partido, en un congreso, el X Congreso, que pasará a la historia por una imagen extremadamente simbólica: Fraga, delante de todo el auditorio, rompe en pedazos la carta de dimisión sin fecha que horas antes le había presentado José María Aznar [tal y como se recoge en el vídeo bajo estas líneas].

    Formalmente, este gesto representa la total libertad que se le concedió a Aznar para dirigir el partido, escapando así de la larga sombra de Fraga. En la práctica, sin embargo, este gesto se convirtió en la base del funcionamiento actual del partido, basado en dos premisas: confianza ciega en el líder y negación permanente de las derrotas.

    Por un lado, el Presidente del partido, a partir de este momento, se convirtió en el principal y único poseedor del poder efectivo y moral de la formación política, sin apenas contrapesos internos ni líderes que cuestionen sus decisiones. Esto se tradujo, en lo que respecta a la organización interna del partido, en una centralización y jerarquización extremas, muy superior a la de cualquier otro partido de ámbito nacional: todas las decisiones importantes habían de pasar necesariamente por el líder, desde la elección de las listas electorales hasta las propuestas legislativas.

    En segundo lugar, la visión de Fraga rompiendo la carta de dimisión de Aznar simboliza a la perfección otra de las características del actual primer partido de la oposición: su dificultad para asumir las derrotas electorales o los escándalos políticos. Es el “aquí no dimite ni Dios“, que se traduce también en una ausencia de cualquier tipo de crítica interna, al menos de cara al público, y en consecuencia, en una gran dificultad para la renovación interna.

    Estos dos elementos, que tantos éxitos electorales han reportado al Partido Popular, se han mantenido inalterables hasta el día de hoy, casi 20 años después: la decisión de Rajoy de mantenerse en el cargo pese a una segunda derrota electoral fue aceptada en un primer momento de forma casi unánime en el partido. Sin embargo, algo está cambiando: de forma más o menos visible, un sector del partido, liderado por Aguirre y con el apoyo de ciertos medios de comunicación, está luchando por erosionar la confianza ciega en el líder y las dinámicas de no renovación. Sin embargo, su estrategia no consiste en sustituir estas reglas por otras, sino en únicamente debilitar la legitimidad del líder actual para instaurar en su lugar otro.

    Resulta complicado anticipar qué ocurrirá en el Congreso de junio pero, en mi opinión, y a la vista de estas dos claves interpretativas, hay una serie de conclusiones bastante obvias. La primera hace referencia a Aguirre: únicamente se presentará como candidata si está segura de contar con un mínimo de posibilidades de alzarse con la victoria. Recordando el fracaso de Herrero de Miñón en 1987, esquivará a cualquier precio una derrota que podría suponer su muerte política. En segundo lugar, Rajoy cuenta con una ventaja obvia, que seguramente explotará, y que es el hecho de dirigir toda la estructura interna del partido, sin apenas cambios desde tiempos de Aznar y, por tanto, favorable a mantener el statu quo. Por otra parte, el papel que los medios de comunicación conservadores jugarán será central: la crítica interna, silenciada dentro del partido, no dudará en convertirse en crítica externa, con el beneplácito de ciertos periódicos, televisiones y radios. En último lugar, las nuevas tecnologías permitirán seguramente la implicación de militantes de base en el proceso de renovación, no tanto de forma directa (por la ausencia de democracia interna), sino a través del ejercicio de la ‘voz externa’, en blogs, foros, redes sociales, etc.

    El Congreso del PP, al que se unirán también a lo largo del verano los de otras formaciones políticas, como ERC o IU, permitirá, además, reabrir un debate sumamente interesante sobre los partidos políticos españoles, que es el referido a su organización interna. Cambios como la introducción de las nuevas tecnologías en la política, la descentralización creciente en nuestro estado autonómico, la necesidad de líderes cada vez mejor formados para lidiar con los medios, pero también más preparados para los cambios económicos, sociales y políticos del siglo XXI, suponen nuevos retos que nos permitirán dar nuevas respuestas a una pregunta ya antigua: ¿existe democracia interna en los partidos políticos?

    Actualización. Al respecto de la renovación interna en el PP, hoy me han entrevistado en RadioCable, en la sección ‘Internet opina’: “Esperanza sólo se presentará para ganar, pero no descarto que Rajoy dimita

    Seguir leyendo » · Escrito el: 11-April-2008 · · 7 comentarios »

    Votar pensando en el bolsillo

    Sigamos desgranando posibles interpretaciones de los resultados del 9M. Durante la campaña, uno de los puntos principales del discurso de Rajoy se basaba, tal y como se pudo percibir en los debates con Zapatero, en el duelo Solbes-Pizarro y en la mayoría de actos de campaña, en que el Presidente no estaba reaccionando ante una inminente crisis económica, cuyos síntomas más claros eran un aumento notable de la inflación, especialmente en productos de primera necesidad, un repunte del desempleo y un incremento de la morosidad en el pago de hipotecas.

    ¿Ha tenido éxito esta estrategia? En su momento, repasamos la hipótesis acerca de la influencia de la economía en el resultado electoral a partir de dos factores: uno retrospectivo (grado de responsabilidad del gobierno en la mala marcha de la economía) y otro prospectivo (valoración sobre una hipotética gestión económica de un gobierno del PP). Vimos también que las encuestas pre-electorales parecían mostrar una predisposición de los ciudadanos, de acuerdo a esta hipótesis, a cambiar la orientación de su voto. Tendremos que esperar a tener encuestas post-electorales para corroborarlas pero, mientras tanto, podemos tantear el terreno a partir de datos agregados.

    Por el momento, el mejor indicador que podemos utilizar para medir la influencia del voto económico es el paro, por diferentes motivos: por la disponibilidad de datos por provincias y municipios, porque es un indicador más objetivo y con más variaciones geográficas que la inflación, porque aunque no afecte de forma directa a todos los ciudadanos sí puede influir en su percepción de la situación a partir de lo que familiares/amigos/conocidos les pueden explicar, y, muy especialmente, porque en un país en el que los ciudadanos tienden a culpar de sus problemas económicos al gobierno, los despidos (sobre todo cuando se dan de forma masiva) suelen generar movimientos de protesta, que podrían convertirse en cambios en el voto.

    Así pues, una cuestión que nos podríamos plantear sería: en aquellas provincias donde más ha aumentado el paro, ¿se ha erosionado el apoyo electoral del PSOE? ¿han mejorado los resultados del PP? ¿ha aumentado la participación (voto de protesta)? ¿ha disminuido (voto de alienación)? Para responder estas cuestiones compararemos la variación interanual del número de parados registrados en el INEM (datos de marzo de 2008), por provincias, con el incremento en el porcentaje de participación y de voto al PSOE y al PP, también por provincias. De nuevo, hemos de tomar estos resultados con mucha cautela, dado que se tratan de resultados agregados y no individuales.

    Gráficos 1 y 2: Incremento en el % de voto a PP y PSOE (Y) según incremento del desempleo (X)

    Fuente: elaboración propia a partir de datos del MIR y del INEM

    Matriz de correlaciones

    N=52; **=significativo al 1%

    Como vemos, el desempleo no tiene un efecto significativo sobre la participación o el voto al PSOE. Sin embargo, no ocurre lo mismo con respecto al PP. Los datos arrojan un resultado bastante interesante: en aquellas provincias donde más ha aumentado el desempleo, también ha subido más el apoyo electoral al PP, siendo esta correlación no demasiado fuerte, pero sí significativa.

    De hecho, si ajustamos esta relación a una regresión lineal, introduciendo como variables de control el porcentaje de voto al PP y la participación, la significación se mantiene: el efecto del incremento del paro sobre el incremento del voto al PP tiene la misma fuerza tanto en provincias con un elevado voto al PP como en provincias con un reducido porcentaje de voto; y de igual forma en provincias con mucha participación como en provincias con mucho abstencionismo.

    Estas conclusiones, sin embargo, son fácilmente criticables: igual que ocurría cuando nos centramos en el efecto de la participación sobre el voto al PP, el problema de analizar datos agregados es que podemos caer fácilmente en problemas relacionados con la falacia ecológica. Además, en este caso concreto, la significación puede no ser más que una ilusión estadística, como resultado de la intervención de terceras variables. Por ejemplo, una justificación plausible a estos resultados partiría del efecto de la inmigración: por un lado, hace aumentar la población y, en consecuencia, también los parados (recordemos que el INEM facilita los datos absolutos, no en función de la población de cada provincia); por otro, si uno de los temas centrales del discurso del PP ha sido la inmigración, sería lógico esperar que en provincias con más inmigrantes, este discurso tuviera mayor calado.

    Más allá de las posibles críticas, lo cierto es que estos datos refuerzan una intuición que muchos tenemos sobre los resultados del 9M: el crecimiento del PP podría haber sucedido a costa de votantes ‘centristas’ del PSOE críticos con la gestión económica del gobierno de Zapatero y, en algunos casos, perjudicados directamente por la desaceleración económica iniciada hace unos meses.

    Actualización: Geógrafo Subjetivo indica en los comentarios que el problema de analizar los datos del INEM (en la tabla, “paro(1)”) es que estos se presentan en números absolutos, sin tener en cuenta el crecimiento de la población activa y, por tanto, un incremento del paro no implica necesariamente un mayor porcentaje de desempleo. Dado que, por el momento, no tenemos mejores datos disponibles, una solución parcial (en la tabla, “paro(2)”) sería relativizar los datos del INEM en función de la población activa por provincia, según la Encuesta de Población Activa del primer y cuarto trimestres de 2007 (en este segundo caso, por tanto, hay una parte del incremento de población activa que no se contempla). Obviamente, estas conclusiones las debemos tomar, aún más, como una pura especulación.

    Sin embargo, es interesante comprobar como la significación de las correlaciones se mantiene o incluso aumenta, como en el caso del PSOE, y justamente en el sentido que esperábamos, de acuerdo a nuestras hipótesis. Veremos con encuestas y datos más detallados, cuando los tengamos, si realmente ha existido voto económico o si se trata únicamente de una ilusión estadística.

    Matriz de correlaciones

    N=52; *=significativo al 5%; **=significativo al 1%
    paro(1)=INEM; paro(2)=INEM+EPA

    Seguir leyendo » · Escrito el: 06-April-2008 · · 5 comentarios »