Software libre y corrupción

Como decíamos ayer (y antes de ayer), el estudio de las causas de la corrupción desde una perspectiva empírica es, como mínimo, complejo. En primer lugar, porque la dirección de la causalidad es en muchos casos difícil de establecer (¿es una mala configuración institucional lo que incentiva la aparición de políticos corruptos? ¿o son los políticos corruptos los que diseñan o pervierten las instituciones, formales e informales?). En segundo lugar, porque los diferentes elementos institucionales, económicos y culturales que se han identificado en la literatura especializada como más relevantes aparecen con frecuencia de manera simultánea, lo cual imposibilita distinguir entre el verdadero origen de la corrupción y aquello que es simplemento un subproducto de ella. Finalmente, la ausencia de indicadores fiables sobre el nivel de corrupción prevalente en cada nación (y, dentro de ella, en cada región, municipio o política pública) limitan aún más la posibilidad de contrastar con datos empíricos las teorías que podamos tener sobre sus factores, de manera que debemos conformarnos con, como máximo, explicaciones parciales sobre esta cuestión, sujeta a la validez de determinados supuestos teóricos.

Es por estos tres motivos por los que resulta sorprendente encontrar, a la hora de acercarse al estudio de la corrupción desde esta perspectiva empírica, con relaciones estadísticamente tan potentes como la que se refleja en el gráfico bajo estas líneas. Y lo más sorprendente de todo es descubrir que esta relación se mantiene entre dos variables tan aparentemente distantes como la extensión del software libre y el nivel de corrupción.

Extensión del software libre y corrupción percibida (ambos en escala logarítmica)

Fuente: Transparency International y Eshanakhgari

Más en concreto, como apunto en el gráfico, la variable con la que mido el “éxito” del software libre en cada país es el número de descargar del navegador Firefox 3 en el día de su lanzamiento, el 17 de junio de 2008, ponderado por la población de los 163 países para los que hay datos disponibles. En el eje de ordenadas represento nuestro ya conocido Índice de la Percepción de la Corrupción, elaborado anualmente por la organización Transparencia Internacional, y que oscila desde el 1 (máxima corrupción) hasta el 10 (máxima transparencia). Las escalas de ambos ejes son logarítmicas, para percibir con más claridad la linealidad de la relación; aquí está el gráfico original.

¿Correlación espuria? Por supuesto. No se me ocurre ninguna razón para esperar que sea la extensión del software libre la que explique las oscilaciones en el nivel de corrupción a nivel comparado. Aún así, la intensidad y linealidad de la relación (el coeficiente de correlación de Pearson entre ambas variables es 0.83; y de hecho en una simple regresión lineal las descargas de Firefox por cada 1000 habitantes explican el 69% de la variación en el índice de corrupción; un porcentaje muy superior al de cualquier otra variable o incluso combinación de variables), creo que bien merecen una reflexión sobre los motivos que pueden estar detrás de esta conexión tan (aparentemente) paradójica.

Como mencionaba al principio, las causas que en la literatura especializada se distinguen como más relevantes son, en primer lugar, los marcos institucionales en que surge la corrupción (y los incentivos y desincentivos que generan), la cultura política de los ciudadanos de cada país (es decir, no sólo los mecanismos de “accountability” con que cuentan, sino también la importancia que otorgan al fenómeno de la corrupción y sus expectativas previas respecto a él) y su desarrollo socioeconómico (desde el nivel educativo hasta incluso el nivel salarial de los funcionarios públicos).

Partiendo de este marco teórico, una posible explicación a la intensidad de esta relación es que la extensión del software libre podría estar midiendo determinados componentes de estas tres dimensiones. Dicho de otra manera, el software libre surge con mayor probabilidad en aquellos países en que las instituciones públicas lo promueven, en que los ciudadanos están concienciados con la necesidad de realizar un consumo responsable y ético, y en los que, sencillamente, existen ordenadores y conexiones de banda ancha desde los cuales poder descargarse este tipo de programas.

Desde esta perspectiva, parece bastante lógico que esta relación es más fruto del azar que de una conexión causal entre ambos fenómenos. Pero aún así me ha parecido curioso, y he pensado que sería interesarlo compartirlo aquí.

Seguir leyendo » · Escrito el: 17-February-2009 · · 10 comentarios »