Rubalcaba 2012

El pasado domingo, durante un acto electoral en León, el Presidente Zapatero anunciaba su intención de no resignarse a una derrota electoral, de estar dispuesto a “darle la vuelta a las encuestas” antes de las próximas elecciones generales. Unos días después, sorprendía a la mayoría de ciudadanos con una reforma en profundidad de su gobierno, que iba mucho más allá de sustituir al Ministro de Trabajo, como él mismo había anunciado. No entraré a valorar las implicaciones políticas de algunos de estos nombramientos; Pablo Simón ha escrito una entrada excelente sobre el tema, y comparto todas sus apreciaciones. Lo que me pregunto, imagino que como tantos otros, es: ¿serán suficientes estos cambios para revitalizar las expectativas electorales del PSOE de cara a las próximas elecciones?

Y mi respuesta es: no. No hay más que echar un vistazo a la evolución de algunas variables claves para comprobar rápidamente que los socialistas se encuentran, a día de hoy, a una distancia insalvable de la victoria electoral. Como se refleja en el gráfico bajo estas líneas, la valoración de Zapatero como presidente, y del gobierno en su conjunto se encuentran, según el último barómetro del CIS disponible a fecha de hoy (julio de 2010), por debajo del 3,5: aún levemente por encima de las valoraciones de Rajoy y de la oposición en conjunto, pero muy lejos de cualquier valor que sugiera que es posible revertir la situación. Se trata del valor más bajo, con diferencia, de todo el gobierno de Zapatero, que destaca muy especialmente si tenemos en cuenta que, durante su primera legislatura, siempre se mantuvo por alrededor del 5.

Gráfico 1: Evaluación de Zapatero y Rajoy; y de la labor del gobierno y la oposición

Fuente: Barómetros del CIS (Abril 2004-Julio 2010)

Resulta curioso, sin embargo, observar cómo durante toda esta segunda legislatura la valoración del gobierno se ha mantenido siempre ligeramente por debajo de la de Zapatero como presidente, lo cual es una señal evidente de que algo estaba funcionando mal en la composición del gobierno (probablemente la inclusión en el gabinete de Zapatero de algunos ministros con una baja valoración por parte de votantes del PP y otros partidos). Esta renovación de gobierno, con sus claros guiños a la izquierda (Rosa Aguilar, Valeriano Gómez) y derecha (desaparición del ministerio de Igualdad, ascenso de Rubalcada – el ministro mejor valorado entre los votantes del PP), parece tener la clara intención de arañar votos en la izquierda y el centro-derecha. Sin embargo, en lo que debería centrarse Zapatero es en tratar de recuperar a sus antiguos votantes de 2008: según los datos del siguiente gráfico, cerca del 50% de ellos no volverían a votar por el partido socialista si se celebrasen elecciones mañana. Y, de nuevo, estos datos son de julio de 2010 – la cifra actual es probablemente bastante más desastrosa.

Gráfico 2: Lealtad partidista (porcentaje de encuestados que mantienen el sentido de su voto)

Fuente: Barómetros del CIS (Abril 2004-Julio 2010)

Y la pregunta que sigue en la mente de todos es aquella con la que cerraba mi última entrada: ¿intentará Zapatero repetir como candidato socialista por tercera vez? Para ser sincero, no tengo una opinión formada al respecto, porque me da la impresión que ni él mismo ha tomado una decisión aún. Estoy de acuerdo con Roger en que, hoy por hoy, el PSOE no tiene ninguna posibilidad de ganar en 2012. Ni una rápida recuperación económica, ni cambios drásticos en el gobierno, ni el fin de ETA pueden salvar de un gran castigo electoral a un gobierno y a un candidato tan desgastados. Sin embargo, no tengo tan claro que Zapatero vaya a resignarse tan fácilmente, y algunos de los movimientos en esta última reforma de gobierno dan pistas muy interesantes sobre cuáles pueden ser sus futuros movimientos.

Me refiero, en concreto, al ascenso de Rubalcaba hasta convertirlo prácticamente en un segundo Presidente. Estoy de acuerdo en que esto lo convierte en un “sucesor natural de Zapatero”. Y parece más que probable que, si el presidente percibe que su candidatura es un lastre para el PSOE, intente jugar la carta Rubalcaba, con la esperanza de poder mantener al partido en el poder. Sería una jugada que, por otra parte, tendría mucho sentido dado que, hoy por hoy, Rubalcaba no es únicamente el ministro mejor valorado, sino también el que mayores posibilidades tendría de arrebatar la victoria electoral al PP.

Como ejercicio de política ficción, para apoyar esta última intuición, a continuación muestro los resultados de una pequeña simulación, en la que intento predecir, utilizando el último barómetro del CIS y estimando un modelo multinomial, qué sucedería si se celebraran elecciones mañana y Zapatero fuera sustituido por otro candidato (en este caso, por otro ministro, puesto que son los únicos datos disponibles). Los resultados deben interpretarse con mucha cautela, no sólo porque se trata lógicamente de un uso de los datos diferente a su intención original (el proceso que sigo es estimar un modelo de voto, en el que tengo en cuenta la valoración de Zapatero como una de las variables independientes claves; y posteriormente utilizo los coeficientes para predecir los valores sustituyendo esta variable por la valoración de cada uno de los ministros, a nivel individual), sino también porque algunos de los supuestos de este tipo de modelos no se cumple a la perfección. Sin embargo, creo que los resultados son lo suficientemente interesantes y sugerentes como para compartirlos.

Predicción de voto si mañana se celebraran unas elecciones generales

Fuente: Barómetros del CIS de Julio de 2010

Los resultados son interesantes porque, aunque la valoración de cada candidato está lógicamente muy correlacionada con su rendimiento electoral ficticio, la distribución de esta valoración entre los votantes de diferentes partidos indica como cada uno de ellos “activaría” su voto en contra, o influiría en el nivel de abstención. Sin embargo, lo más sugerente de estos datos es el hecho de que tan solo tres ministros (Rubalcaba, De la Vega y Chacón) obtendrían un mejor resultado que Zapatero. Y, de estos tres, Rubalcaba sería el único capaz de plantar cara al PP, quedándose a una distancia de únicamente tres décimas en intención directa de voto. ¿Será Rubalcaba el sucesor de Zapatero, si éste decide dar un paso atrás antes de 2012? Si las expectativas electorales del PSOE mejoran ligeramente de aquí a entonces, me aventuro a afirmar que probablemente sí.

Seguir leyendo » · Escrito el: 21-October-2010 · · 5 comentarios »

Sobre las primarias en Madrid

No he seguido con demasiado interés las elecciones primarias en Madrid, tanto por distancia geográfica como porque sigo pensando que es un tema de carácter regional, que probablemente caerá en el olvido en unos pocos días. Sin embargo, el intenso seguimiento que se ha hecho de la noche electoral en las redes sociales ha acabado convirtiendo estas elecciones primarias en un interesante y poco común ejemplo de transparencia en el modo en que funcionan los procesos democráticos internos de los partidos, que merece al menos unas breves reflexiones. Además, la victoria de Tomás Gómez puede ofrecer algunas respuestas a las preguntas clásicas sobre democracia intra-partidista: ¿qué explica el comportamiento electoral de los afiliados en unas elecciones primarias? ¿cómo reaccionan el resto de los votantes ante una elevada competición intra-partidista? ¿qué consecuencias tienen las primarias a nivel regional en los equilibrios de poder a nivel nacional?

Volviendo a este caso concreto, ¿por qué ha ganado Tomás Gómez? A priori, Trinidad Jiménez parecía la candidata mejor posicionada: su perfil ideológico se acercaba más a la del afiliado medio madrileño, su imagen pública era muy positiva y, según las encuestas publicadas en varios medios de comunicación, era la candidata mejor ubicada en la carrera por arrebatar a Esperanza Aguirre su mayoría absoluta en el gobierno regional. Sin embargo, la mayoría de afiliados han opinado de manera diferente: ¿por qué? ¿hasta qué punto su voto se ha guiado por su evaluación de la potencialidad de cada candidato; o por sus lealtades partidistas a las direcciones regional o federal del partido? Aunque es difícil responder esta pregunta, la diferencia en el resultado parece haberla marcado el trabajo que ha ido llevando a cabo Tomás Gómez desde su designación como secretario General del PSM, en 2007. El más que evidente intento de Ferraz por injerir en la designación del candidato; y el hecho de que toda encuesta con candidatos hipotéticos es, por definición, poco fiable; son otros dos argumentos que habrán pesado en la decisión de los afiliados, muy en la línea de dos de las teorías clásicas sobre el funcionamiento interno de los partidos.

Pensando ya en las próximas elecciones, la pregunta obvia es: ¿qué impacto tendrán las elecciones primarias en el resultado de Mayo de 2011? ¿castigarán los votantes madrileños las disputas internas en el PSOE? Es complicado responder esta pregunta, porque hay dos resultados plausibles, de carácter contradictorio. Por un lado, la investigación sobre este tema apunta claramente que los votantes (moderados) castigan los partidos divididos, puesto que tienden a confundir el debate interno con el faccionalismo. Sin embargo, en este caso concreto, las elecciones primarias han servido para incrementar la popularidad de Tomás Gómez, protagonista de titulares en prensa nacional durante las últimas dos semanas, lo cual sin duda tendrá un efecto positivo, al menos en lo que a su valoración como candidato respecta. ¿Cuál de estas dos tendencias predominará? Sin duda, la clave estará en cómo se gestionen los nuevos equilibrios de poder tras esta noche: si Tomás Gómez consigue una “reconciliación” entre ambos sectores, que pueda manifestar públicamente al electorado madrileño (por ejemplo, incorporando apoyos claves de Trinidad Jiménez en su candidatura), podría evitar asumir parte del desgaste que supone presentarse ante el electorado como un partido dividido.

La última pregunta, quizás de carácter más coyuntural, pero que es la que se hacen la mayoría de periodistas, a juzgar por los titulares de mañana es: ¿afectará de alguna manera la victoria de Tomás Gómez a la estabilidad de la presidencia de Zapatero? Al menos en lo que a número de votos respecta, lo dudo mucho. Como decía antes, unas elecciones primarias como estas no son más que un tema de carácter local e interno, que pronto caerá en el olvido ante lo que realmente le importa a los votantes ahora mismo: la situación económica. Ahora bien, es en la lucha intra-partidista en donde esta derrota adquiere una singular relevancia: Zapatero ha demostrado que ya no goza del monopolio del control del partido. El PSM ha sido desde siempre una agrupación con intereses propios, constantemente en conflicto con la dirección federal, pero en este caso Trinidad Jiménez era la apuesta personal del presidente. Y su fracaso le toca muy directamente, lo cual hace esperar que no sea el último desaire que pueda sufrir durante los próximos años por parte de los barones regionales de su partido, una vez que la veda ya ha sido abierta. Estos desequilibrios sin duda afectarán cómo afronte el PSOE las elecciones de 2012, pero antes de ello aún queda por resolver la principal incógnita: ¿intentará Zapatero repetir como candidato socialista por tercera vez?

Seguir leyendo » · Escrito el: 03-October-2010 · · 2 comentarios »